- A partir del 1ro. de julio, el queso artesanal no podrá ingresar
Martha Danelia Corea [email protected]
El reciente anuncio de las autoridades salvadoreñas de restringir estrictamente el ingreso de quesos artesanales procedentes de Honduras y Nicaragua, que no cumplan con las normas de pasteurización a partir del primero de julio, despertó incertidumbre entre los productores.
Omar Rubio, quien se identificó como propietario de la quesera El Almendro, ubicada en el departamento de Río San Juan, reconoció que trasladan productos lácteos hacia El Salvador por “puntos ciegos”, pero descartó que la medida sea para evadir impuestos.
“No tenemos otra alternativa que entrar por los puntos ciegos. Nos hemos visto obligados ante la negativa de las autoridades salvadoreñas. El problema no son los impuestos, porque pasteurizados o no, El Salvador no quiere dejar entrar el queso. Existen intereses creados. Ni para la tragedia de El Salvador dejaron entrar el queso, hemos querido hasta comprar influencias para poder entrar porque nos han bloqueado por completo”, declaró Rubio.
Dijo que calculan que el gobierno salvadoreño deja de percibir cerca de 40 millones de colones al año (unos 4.5 millones de dólares) por las restricciones a los productos lácteos.
“Por ejemplo, si llega un camión con 180 quesos, ellos (las autoridades salvadoreñas) sacan un peso promedio al medir sólo tres (quesos), entonces te dicen que cada queso tienen un promedio de 80 libras, multiplicados por los 180 quesos es igual a 14,400 libras y tienes que pagar 1.59 colones (18 centavos de dólar) por libra. Entonces pagas un total de 22,896 colones, unos 2,616 dólares (por esos quesos)”, explicó Rubio.
Diego Velásquez, director de inspección y certificación del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), dijo que muchas plantas se están renovando “porque han tomado conciencia de la calidad de la leche y han mejorado las condiciones higiénicas”.
“Conforme las plantas van cumpliendo con los requisitos nosotros vamos solicitando los inspectores salvadoreños y han estado viniendo a inspeccionar las plantas”, agregó Velásquez.
No obstante, para Rubio la venida de técnicos salvadoreños no ha tenido frutos porque “no hemos recibido respuesta de ellos”, razón por la que solicitó al gobierno ejercer presión sobre los salvadoreños.
“Pienso que los salvadoreños [nos] han dado atol con el dedo y no hay otra medida que actuar con reciprocidad, no dejando entrar productos avícolas salvadoreños”, expresó.
Velásquez explicó que son tres los requisitos principales que tienen que cumplir las queseras artesanales para poder exportar: “Cumplir las exigencias del Mag-For en base a las condiciones higiénico sanitarias, contar con buenas prácticas de manufactura y la pasteurización”, detalló.
Rubio asegura que desde el 11 de abril del 2000 El Salvador no está dejando ingresar productos no pasteurizados.