- 80% de menores atendidos en unidad de quemados sufren los accidentes con combustible
Valeria González [email protected]
El descuido de los padres es una de las principales causas de las quemaduras que sufren los niños, ya que un ochenta por ciento de los menores atendidos en la unidad de quemados del Hospital Infantil “Fernando Vélez Paiz” se accidentan en sus casas con gasolina o querosín.
Lo anterior lo dio a conocer el doctor Mario Lacayo, cirujano plástico reconstructivo de la unidad de quemados de ese centro asistencial, donde se dieron cita las personas que apoyan a la Asociación Proniños Quemados (Aproquen), personal médico y miembros de esa organización.
“En este centro asistencial la mayor parte de los niños afectados por quemaduras provienen de la capital, seguido de Matagalpa y la Isla de Ometepe”, informó Lacayo.
Por su parte, la doctora Vanessa Rivera, directora del centro asistencial, manifestó que anualmente los galenos brindan atención médica a unos 270 niños quemados.
Agregó que Aproquen apoya al centro asistencial con donaciones que contribuyen a mantener un ambiente agradable y facilita las albúminas, un componente de la sangre, que requieren los niños quemados.
Vivian Pellas, Presidenta de Aproquen, manifestó que anualmente se realiza una actividad para informar a los patrocinadores de la organización sobre el quehacer de la misma.
“Más de 82 mil personas han recibido ayuda de la asociación. En estos últimos años la organización se ha fortalecido, ya que los nicaragüenses nos han apoyado”, comentó.
Pellas dijo sentirse feliz cuando ayuda a las personas que más lo necesitan y por eso se le “infla el corazón… ayudar es la satisfacción más grande en mi vida”.
La Presidenta de Aproquen aseguró que el próximo reto que tiene es construir un hospital donde estará ubicada la unidad de quemados. Ella organizó en el Hospital Materno Infantil una charla, en la cual se abordó las causas de quemaduras en los niños y entregó reconocimientos a los patrocinadores, quienes visitaron a los niños en la Sala de Quemados.