- Gerente de Commema promete “correr del mercado” a zapateros que encuentre vendiendo pega a los niños
- Venden el pegamento,
disfrazándose como vendedores
de agua u otras cosas
Juan Ignacio [email protected]
“Pedro”, nombre ficticio que le daremos a un niño de 10 años que huele pega, roba, vaga y sufre entre los tramos del Mercado Oriental, aseguró que no desearía ser un indigente por el resto de su vida, “pero no me queda de otra, no tengo dónde ir”.
Como este niño hay 575 más distribuidos en los mercados de Managua, según un informe del Instituto de Promoción Humana (Inprhu), que al igual que otros organismos no gubernamentales, tratan de sacarlos del infierno en que viven y darles opciones de vida.
El informe agrega que 4,500 menores de edad que trabajan vendiendo agua helada, cajetas y tortillas entre otras cosas, corren el riesgo de ser atrapados por los tentáculos de las drogas.
En el Mercado Oriental, donde se concentra la mayor cantidad de menores huelepega, personas adultas obligan a niños y niñas a prostituirse y continuar viviendo en un infierno de maltratos y sufrimientos.
ZAPATERO, A TUS ZAPATOS
Emiliano Martínez, gerente de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema), aseguró que la venta de pegamento a niños transgresores de la calle, “se ha vuelto un negocio lucrativo y muchos se camuflan como vendedores de agua o de otros productos para hacer negocio”.
Añadió que muchos zapateros, aparte de reparar el calzado, se dedican a la venta de pega a los menores transgresores y “si nos enteramos que lo están haciendo, los vamos a correr del mercado. Les vamos a suspender el contrato de arriendo”, prometió.
“No podemos actuar solos. Como institución, necesitamos el apoyo de la Policía, la Municipalidad, Ministerio de la Familia, asociaciones de comerciantes y organismos no gubernamentales”, admitió.
Añadió que la Red Social trabaja fuerte en los mercados, pero se encuentran con el pegón del Código de la Niñez y la Adolescencia al momento que la Policía quiere apoyarlos y actuar.
EL SUBMUNDO DEL ORIENTAL
Después de inhalar con fuerza el vaso de pegamento que escondía infructuosamente debajo de su mugrosa camisa, “Pedro” dijo que olía pega desde los ocho años, luego de escapar de su casa por el maltrato que recibía de su madre y su padrastro.
Con los ojos y mente perdida por el éter de la pega dijo: “Ahora mi casa es la calle, mi cama son las aceras y tramos del mercado, donde también la gente me trata mal y me golpean como cuando vivía en mi casa”.
En ese sentido, Enrique Morales, delegado de Commema para atender la Red Social, dijo que mañana el Ministerio de Salud, Mifamilia, Commema y algunas ONG, firmarán un convenio para ayudar a los niños y adolescentes drogadictos.
Cuando LA PRENSA le preguntó a “Pedro” su opinión acerca del convenio que se firmará para ayudarlo respondió: “Ojalá sea cierto, porque aquí (al Mercado Oriental) han venido muchos organismos a decirnos que nos van a ayudar, pero aún los estamos esperando”.
Luego de contestar, cerró los ojos, inhaló pega, dijo que tenía que ir a buscar más de la droga, y caminó entre la multitud que llena las calles del Oriental, hasta perderse mientras su mente entraba al infierno de la droga.
«CONSEJO»
Zapateros que pertenecen a la Red Social, aseguraron que no todos sus aproximadamente doscientos colegas venden pega a menores, pero que la Policía debería meter un par de años preso al que sorprenda haciéndolo, para crear un precedente, de lo contrario, el problema continuará.
LOS CINCO PUNTOS MAS PELIGROSOS DEL ORIENTAL
– Carlos Gómez, zapatero y miembro de la Red Social afirmó que “hay una red de drogos” y “se debe tener cuidado con cinco puntos en el Mercado Oriental donde esta red trabaja”.
Esos puntos son:
– De la Iglesia El Calvario dos cuadras arriba y media hacia el sur.
– Detrás del acopio de basura ubicado de la Iglesia El Calvario 4 cuadras abajo, 10 varas al sur.
– El edificio del Proyecto Casita.
– El temido Callejón de la Muerte.
– El parque de Ciudad Jardín, donde han destruido la parte exterior de la iglesia.