El padre “Chemita”

En LA PRENSA del 13 de los corrientes, el señor Mario Fulvio Espinosa publica un escrito sobre la población de Nindirí, contando algunas anécdotas que de ser ciertas, vendrían a aumentar el caudal histórico-informal de los “lugares, tipos y costumbres” del nicaragüense, pero –como es de humanos errar–, se ha de tener cuidado al afirmar […]

En LA PRENSA del 13 de los corrientes, el señor Mario Fulvio Espinosa publica un escrito sobre la población de Nindirí, contando algunas anécdotas que de ser ciertas, vendrían a aumentar el caudal histórico-informal de los “lugares, tipos y costumbres” del nicaragüense, pero –como es de humanos errar–, se ha de tener cuidado al afirmar anécdotas que lastiman cuando tienen relación con personas importantes que merecen respeto, y que compartieron sus mejores años dedicados a una causa u oficio, dejando buenos recuerdos por su voluntad, expresa y sensibilidad social en favor de la comunidad.

Expresamente me refiero al Revdo. P. José María González Balitrán, Pbro., decir que el padre “Chemita”, no pasó por el Seminario y que fue ordenado porque así lo quiso Monseñor Lezcano, el santo Arzobispo de Managua, es una gratuita calumnia que ofende a Monseñor, pues él, como Arzobispo ejemplar –reconocido por “moros” y cristianos– y haciendo Rectorado por más de 20 años el Seminario de León, jamás hubiera permitido esa grave anomalía que hubiera sentado un mal precedente, y además, hubiera sido también una grave “irresponsabilidad” de su parte a la cual él jamás se hubiera prestado.

Todos sabemos que el recordado y muy querido Padre “Chemita”, era un hombre sencillo y poco ilustrado, pero, igual que todos sus compañeros de estudio en el Seminario San Ramón de León, él hizo los 8 años reglamentarios, obligados e imprescindibles para llegar al Sacerdocio Católico, en aquellos tiempos cuando se llegaba al Seminario sin ser bachiller.

Por la verdad histórica, por el buen nombre de Mons. Lezcano y hacer constar que el Sr. Espinosa –tal vez sin intención de perjudicar–, muy a la ligera repitió el “cuento” siempre irónico o mordaz en contra del Padre “Chemita”, me gustaría que esta aclaración sea publicada en el Diario de los Nicaragüenses, que está al servicio de la vedad y la justicia, según reza el “slogan”

Juan Santamaría Rivas,

Ex Alumno del Colegio San Ramón.

Nota del Redactor

Es elemental, yo no estoy haciendo historia. No soy historiador. Lo que voy construyendo son relatos informales y dispersos donde campea el realismo mágico de nuestro pueblo con sus virtudes y sus defectos.

Me limito a citar el testimonio de mis entrevistados confiando en que ellos dicen la verdad y porque me da derecho a dudar de las cosas que recuerdan y expresan.

Tampoco puedo exigir de ellos que sean letrados, científicos o duchos en historia, religión u otros asuntos. Pura “Vox Populi”. Si algunas personas de Nindirí creen que el Padre “Chemita” no fue ordenado y así lo expresan, no creo que eso sea considerado como una calumnia sino como una apreciación que pudo originarse de la condición humana del Padrecito, que el mismo señor Santamaría afirma fue un varón sencillo y “poco ilustrado”.

Pero es oportuna su carta para aclarar el punto y gracias por leer mis relatos.

Mario Fulvio Espinosa.  

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