Ary Neil [email protected]
Organizaciones de Derechos Humanos tienen fuertes sospechas de que exista el tráfico infantil con fines de explotación sexual y han iniciado algunas investigaciones al respecto.
En febrero de este año, el señor Augusto Zeledonio Calderón Baltodano, de 69 años de edad y originario de la ciudad de Granada, fue contactado por Larry Mojica, quien le propuso que le “alquilara” sus documentos de identificación personal por la cantidad de 200 dólares.
Ante la necesidad del dinero, Calderón Baltodano accedió y le entregó su cédula de identidad, carné del Seguro y partida de nacimiento a Mojica. Según Calderón, el destinatario de sus documentos fue el ciudadano, supuestamente de origen inglés de nombre Sawar Alí, quien los necesitaba para completar los trámites de adopción de un menor de origen kosovar, llamado Neringa Kupreviciuta.
Demás está decir que Calderón nunca conoció al niño que Alí adoptaría en su nombre y que sólo en pocas ocasiones habló con el adoptante. El caso fue conocido por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), cuyas autoridades presumen la existencia de tráfico de menores por la forma “no muy clara” en que se realizó el trato de alquiler de documentos.
No obstante, el Cenidh recibió la denuncia de parte del mismo Calderón quien, al no recibir el pago de los 200 dólares, denunció a Larry Mojica y su esposa Luz Angélica Barberena Mondoy, por los delitos de estafa, pero éstos fueron sobreseídos definitivamente mediante resolución emitida el 16 de marzo del 2000 por el Juzgado Local del Crimen de Granada.
Ante tal resolución, Calderón acudió a las autoridades del Cenidh sin sospechar que ahora este organismo de derechos humanos realiza una investigación en torno al caso, pero no por la supuesta estafa, sino por la sospecha que detrás de la transacción se esconda el tráfico de menores.
Según testimonio de Calderón ante el Cenidh, en noviembre de 1999, otro ciudadano granadino identificado como José Antonio Lacayo Cuarezma (q.e.p.d.), también “alquiló” su identidad a un extranjero para adoptar a una niña de origen kosovar de nombre Nikola Nedeljkovic.
Las acciones tomadas por el Cenidh en este caso fueron solicitar el movimiento migratorio del supuesto ciudadano inglés Sawar Alí, el cual no consta en los registros de la Dirección General de Migración y Extranjería.
El Cenidh señala que, si se logró la adopción del niño, se habría violado uno de los requisitos de la Ley de Adopción que establece que los adoptantes deben ser mayores de 25 años, pero no mayores de 40. Según sus documentos, Calderón Baltodano tiene 69 años, por lo cual no podría ser un aspirante para adoptar a un menor.
En este caso, también se vio involucrada la juez suplente de Granada, Donaji Iracema Meza Pérez, quien fue la que realizó el contrato notariado del “alquiler” de los documentos. Las autoridades del Cenidh temen que casos como éste se estén dando en otras zonas del país.