- “Lo que hay es aprecio, respeto y cariño por el señor ministro de Hacienda”, riposta Argüello Poessy
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Esteban Duque Estrada, dijo ayer sentir un ambiente de hostilidad de parte de la Contraloría General de la República contra el ministerio a su cargo, por una serie de resoluciones y declaraciones de los contralores en su contra.
“Yo siento que hay un ambiente, en la Contraloría General de la República, de hostilidad contra este Ministerio de Hacienda y Crédito Público”, aseguró Duque Estrada quien lució como una víctima de la CGR frente a las cámaras de televisión.
“En la Contraloría General de la República no existe ningún ambiente de hostilidad contra el señor ministro de Hacienda, por el contrario lo que hay es aprecio, respeto, cariño y agradecimiento por los años de trabajo que compartimos cuando trabajaba yo para ese ministerio de viceministro”, dijo por su parte Guillermo Argüello Poessy, presidente del ente fiscalizador.
Duque Estrada señaló como ejemplos de esa “hostilidad” el hecho de que aún no se ha resuelto la denuncia que interpusieron los diputados Wálmaro Gutiérrez y Edwin Castro sobre la ejecución presupuestaria de 1999, que el tema de las dietas ha sido agarrado “como bolero de tarro por los contralores”, y que antes pedían y pedían el informe del Banco Mundial sobre el Banic, pero ahora no se lo piden”.
“Cuando no podían pedírmelo, me lo pedían y pedían y yo les decía ‘no puedo por el sigilo bancario’. Entonces ellos públicamente decían ‘es que está tapando el ministro la sinvergüenzada que ocurrió en el Banic’ y ahora lo único que tienen que hacer es dirigir una solicitud al Procurador General de la República y éste sin más trámite tiene que ir donde un juez a solicitarle que me pida el informe, y ahora no me lo piden”, dijo el ministro.
“Dígale al señor ministro de Hacienda que sin duda que vamos a tener que utilizar ese mecanismo”, sostuvo por su parte Argüello Poessy
Otra de las hostilidades mencionadas por el ministro de Hacienda fue el caso en el que la Contraloría General de la República encontró responsabilidades administrativas en su contra, por autorizar el no pago de los impuestos de la importación de un tráiler propiedad del otrora poderoso Director General de Ingresos, Byron Jerez, valorado en 8,200 dólares.
Respecto a las recusaciones que interpuso contra tres de los cinco contralores, expresó que dos de ellos tienen juicios pendientes en el Ministerio de Finanzas y “el otro ha dicho como 50 veces que va a tramitar mi desaforación en la Asamblea Nacional y ha dicho que soy apologista del robo”.