La casa de la Sra. Lucrecia Mora Romero, ubicada cerca del puente Los Dardanelos, en Granada, sufrió los embates del clima y el tiempo. LA PRENSA/VINDELL.

Lluvias dañan casa en Granada

Calculan pérdidas en unos 25,000 dólares Pedro J. Vindell Matus – [email protected] GRANADA.- A las seis de la mañana de ayer se derrumbó todo el techo de madera y tejas y una parte de las paredes de adobe de la casa de la Sra. Lucrecia Mora Romero, de 86 años, quien se salvó de morir […]

  • Calculan pérdidas en unos 25,000 dólares

Pedro J. Vindell Matus – [email protected]

GRANADA.- A las seis de la mañana de ayer se derrumbó todo el techo de madera y tejas y una parte de las paredes de adobe de la casa de la Sra. Lucrecia Mora Romero, de 86 años, quien se salvó de morir aplastada porque estaba durmiendo en otro cuarto del inmueble.

Varios vecinos de la señora Mora, propietaria de la pulpería Lucrecia, acudieron a auxiliarla al escuchar los gritos desesperados de la anciana, entre ellas la Sra. Concepción Arauz Escobar y la joven Rebeca Morales, que, como pudieron, la sacaron del lugar, ante la amenaza que todo se viniera al suelo.

La vivienda resultó destruida como consecuencia de las lluvias que comenzaron la noche del sábado y continuaron desde las 10:30 de la noche del domingo, y está ubicada en la Calle Santa Lucía, del Puente Los Dardanelos una cuadra al lago.

La casa afectada es antigua, con más de cien años de existencia, al igual que otras en esta ciudad, que también podrían colapsar si continúa lloviendo como ocurrió el fin de semana.

LLEGA LA AYUDA

Al lugar se hicieron presentes miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja y agentes de la Policía Nacional, dijo la Sra. Lucía Jiménez viuda de Morales, quien declaró que ella regresaba de misa de la Capilla de La Virgen María Auxiliadora, cuando sintió el estruendo.

“Fue como un temblor y el techo se vino abajo”, dijo la señora, que vio cómo caían pedazos de pared al lado de la calle que provocaron daños hasta por 25 mil dólares en el inmueble y en la pulpería donde todo quedó aterrado, incluso la cama en el cuarto donde antes dormía la anciana.

El Sr. Alfredo Aburto Tinoco (65), marido de la anciana, narró mientras trataba de recuperar algunas cosas de dentro de su vivienda, que a la hora del percance se encontraba recibiendo su turno en el hospital “Amistad Japón Nicaragua”, donde trabaja como fiscal, enterándose de lo sucedido por medio de una llamada telefónica.  

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