- Discursos violentos complicarían más la tensa situación en la zona, estiman autoridades militares
Mario Sánchez P. [email protected]
La jefatura del Ejército y de la Policía en Siuna, así como Vicente Trujillo, Presidente del Consejo Regional de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), llamaron a los políticos del triángulo minero a no estar incitando a la violencia con acusaciones mutuas infundadas, que podrían complicar aún más la tensa situación que se vive en esa extensa zona del país.
Al respecto, los jefes militares de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y de Siuna, los tenientes coroneles Miguel Largaespada, Erwin Caldera, Rodolfo Velásquez y el mayor Oswaldo Barahona Castro, afirmaron que las rivalidades políticas en la zona, sobre todo entre los dirigentes de los partidos, están dejando a la gente con sólo una alternativa: “o sos liberal o sos sandinista”.
Agregaron que como el enfrentamiento entre los políticos trasciende a la población, es peligroso que la situación en el triángulo minero se tensione aún más si ellos no cambian.
Afirmaron que en Siuna hay preocupación por las acusaciones infundadas que se hacen los políticos y personas que buscan el aprovechamiento de la situación con fines desconocidos.
ODIO EN TRIáNGULO MINERO
Ante tal situación, la Comisión de Seguridad recién formada en el triángulo minero, ha analizado el caso y considera que se debe buscar un entendimiento que contribuya a la pacificación de la zona, de lo contrario, “será difícil cerrar las heridas y el odio seguirá dominando en la zona”, consideró el teniente coronel Erwin Caldera.
Los militares también revelaron que muchas de las personas involucradas en vendetas o en crímenes contra terceras personas, proceden de otros departamentos del país o municipios cercanos, como Chontales, Boaco, Matagalpa y hasta de Río Blanco.
Igual información tiene la Policía de Siuna. Según las investigaciones, muchas de las víctimas o víctimarios han tenido problemas con la justicia en aquellos sitios y huyeron hacia el Triángulo Minero para evadir la justicia.
Al radicarse en la zona, nuevamente se relacionan con la delincuencia o se matan entre sí, forman bandas armadas o se integran a las existentes, explicaron los tenientes coroneles Miguel Largaespada y Erwin Caldera.
ZONA EN ABANDONO
Para la Policía, además de extensa, la zona es proclive para la delincuencia debido a la situación de abandono en que el gobierno tiene a las minas, con un desempleo casi total, sin agua, sin medicinas, sin acceso a financiamientos para trabajar la tierra y últimamente hasta sin electricidad.
Vicente Trujillo, Presidente del Consejo Regional Autónomo de la RAAN, llamó a las autoridades del gobierno local y a los dirigentes políticos de los partidos, a ser responsables en sus actuaciones.
“Los mensajes de choques, de señalamientos provocan divisionismo. Dejemos que la Policía y el Ejército digan quiénes son los verdaderos culpables de los crímenes. Lo que se necesita es agua para apagar el fuego y no leña para propagarlo más”, manifestó Trujillo.
RESPONSABILIZAN AL GOBIERNO
Mientras que doña Isabel Salgado Peralta, defensora natural de los derechos humanos, afirmó que el gobierno tiene mucha responsabilidad con la violencia que impera en el triángulo minero.
“El Estado prácticamente no existe. En el Mag-For no sólo no hay semillas para promover la siembra de la tierra, sino que tiene una oficina que se está cayendo. Aquí hay una inseguridad total en la propiedad, en lo económico y de la vida”, denunció.
Ella sostuvo que el gobierno también es culpable de la violencia porque no cumplió con las promesas hechas a los desmovilizados de la Resistencia y del Frente Unidos Andrés Castro (Fuac) y ahora ellos no tienen trabajo, además de que “aquí sólo hay trabajo para las personas afines al partido de gobierno”.
Recordó que durante la firma de los acuerdos con el Fuac en diciembre de 1999, un remanente del grupo no se desarmó y quedó en la montaña como “garantía” para el cumplimiento de los compromisos hechos por el gobierno del Presidente Arnoldo Alemán.