- Los avicultores responsabilizan al gobierno si se produce brote de influenza aviar
TEGUCIGALPA.— Los ministros de Agricultura de Honduras, Guillermo Alvarado Downing, y de El Salvador, Salvador Urrutia, se dieron ayer un abrazo en El Amatillo para dar por concluida la “guerra de los huevos y los lácteos”.
“Esperamos reunirnos con el ministro de Agricultura de El Salvador el sábado (ayer) en la frontera para hacer un intercambio de abrazos y demostrar la cordialidad entre ambos pueblos, a pesar de que se hayan creado discrepancias alrededor de los huevos y la leche”, precisó Alvarado Downing a las radioemisoras.
Según el ministro, las importaciones de huevo se reanudan de algunas granjas que no tienen influenza aviar, y van a hacerse supervisiones mensuales para mayor garantía.
Pero los avicultores responsabilizaron al gobierno de cualquier brote de influenza aviar en el país por permitir el reingreso de productos avícolas este día desde El Salvador, donde aún no se ha descartado la existencia de esa enfermedad que ataca las aves de corral.
El gerente de la Asociación Nacional de Avicultores de Honduras (Anavih), Daniel Menjívar, dijo que la decisión del gobierno de restablecer el ingreso de productos avícolas de El Salvador tiene un tinte más político que de carácter sanitario como en verdad debe ser.
El entrevistado explicó que la Organización Mundial de Comercio (OMC) contempla para el intercambio comercial “país y áreas libres, no granjas libres y por eso entendemos que se ha desviado el procedimiento”.
Menjívar expresó que por esa razón “desde ya haríamos responsable al Gobierno de la República de una posible transmisión de enfermedades de influenza aviar en el país”.
Normativa no se ha cumplido
Menjívar de la Asociación Nacional de Avicultores de Honduras, dijo: “estamos conscientes que no se ha cumplido con la normativa internacional de verificación y establecimientos de planificación de granjas para exportar a nuestro país”, reiteró.
Indicó que los avicultores nacionales tienen la capacidad de abastecer el mercado nacional aún sin que se importen huevos durante tres meses desde El Salvador.