- Actualmente reciben clases en una carpa rota con dos profesoras que atienden preescolar y primaria hasta cuarto grado
Alina Lorío [email protected]
MOZONTE.— “Mientras existen quienes utilizan la política como método fácil para hacer fortunas, en Los Llanos los niños reciben clase bajo una carpa rota y a la intemperie, sin ropa, mal alimentados y sin materiales escolares que les garanticen una educación digna”, expresa la maestra de generaciones Yelba Luz Guillén, al referirse a casi 50 niños procedentes de comunidades extremadamente pobres del Municipio de Mozonte.
A sólo cinco kilómetros de la cabecera departamental de Nueva Segovia, a orillas de la carretera Ocotal-Jalapa y en un terreno baldío de la comunidad de Los Llanos se encuentran recibiendo clases debajo de una carpa rota con una sola maestra que atiende de primero a cuarto grado y otra el segundo y tercer nivel de preescolar.
ESCRIBíAN EN PAPEL DE EMPAQUE
Durante tres meses, estos niños tuvieron como cuadernos paquetitos de papel de empaque que la buena madrina y maestra Yelba Guillén, les garantizó, hasta que el ONG Ayuda en Acción les repartió cuadernos ilustrados, lápices de grafito, de colores y cartillas de dibujo que una vez en sus manitas sacaron la sonrisa que muy pocas veces se les ve en sus rostros.
CARPA SIRVE DE ESCUELA
La “escuelita” se inauguró hace casi tres años después de las insistencias y múltiples gestiones de la profesora Guillén, maestra de generaciones que reside en el Municipio de Mozonte, quien consiguió que el Ministerio de Educación le aprobara la plaza de la profesora Martha Sevilla y otra para los preescolares, y mientras luchaban por tener un terreno propio ocupaban una pequeña casa que ella misma prestó.
Para empezar este año lectivo la comunidad educativa de Los Llanos decidió ocupar el terreno propio, pero debajo de una carpa en mal estado apenas divididos por una pizarra. “Solo las condiciones enferman. Hay 11 niños ausentes por problemas de salud”, reveló la maestra Yelba Luz.
RUEGOS SIN ESCUCHA
Las gestiones son incontables para lograr que el Ministerio de Educación construya la escuelita, pero “parece que no está en sus prioridades porque el profesor Carlos Ernesto Toledo, delegado departamental, prometió que empezarían a construirla en marzo para estrenarla en junio, pero estamos terminando mayo y ni siquiera han dado los primeros pasos”, sostuvo la profesora Martha Sevilla.
Muchos niños hacen sus propios sacrificios para llegar hasta Los Llanos a recibir clases. Los de Aguanda y San Martín caminan hasta dos horas y los de Quisulí Abajo 45 minutos a pie y muchos de ellos descalzos para llegar a lo que ellos llaman “la escuelita”.