- Empresas purificadoras de agua gananciosas con la escasez del vital líquido
Amalia Morales [email protected]
Conseguir agua para resolver sus necesidades básicas, es la penitencia a la que cada día se enfrentan los 35,000 habitantes de Boaco que se quedaron por completo sin el vital líquido, desde inicios de esta semana.
Muchos boaqueños se acuestan y se levantan en espera de las pipas. Su paso, a cualquier hora, genera más devotos que un santo en procesión.
La primera pipa que llegó ayer al barrio céntrico de Olama, no acababa de estacionarse cuando se vio rodeada por una multitud de baldes vacíos de todo tamaño, que eran custodiados por sus resecos propietarios.
Incluso, las pichingas metálicas, que se utilizan para guardar leche, estaban puestas en la fila de trastes, en espera de la vital irrigación de la cisterna.
Ena de Jarquín, apenas vio pasar la pipa se enlistó detrás con tres recipientes en mano. Contó que esa agua le sirve para bañarse, limpiar la casa, lavar trastes y ropa, pero no la bebe. Para saciar su sed, cocinar y bañar a su tierna hija compra agua embotellada a las purificadoras.
Otras familias, como la de Nubia Lumbí, que no tiene para comprar usa el agua de las pipas para solventar todas sus necesidades.
Por eso, aunque el día antes la cisterna había estado en el barrio, Lumbí fue de las primeras que se abalanzó con sus trastes en derredor del camión con agua.
La manguera de la cisterna del Benemérito Cuerpo de Bomberos no reparó y de inmediato rellenó los recipientes de los pobladores, que se desplazaron hacia el oasis ambulante desde varias cuadras de distancia.
Adán Morales, capitán del Benemérito Cuerpo de Bomberos, dijo que esa cisterna tiene capacidad para almacenar 800 galones de agua. Agregó que para abastecer, a la mayoría posible, hacen entre cinco y seis viajes por día.
AGUA INSUFICIENTE
Esta unidad se sumó desde el miércoles a la emergencia que se decretó el jueves en Boaco, cuando la problemática por la ausencia de agua alcanzó un estado de crisis.
Francisco Mena, delegado de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, dijo que para suplir parte de la necesidad se están valiendo de nueve cisternas, las cuales generan un total de 68,400 galones de agua por día.
Sin embargo, Mena está claro de que con esa cantidad, no se resuelve ni un 10 por ciento de la necesidad del poblado, que sobrepasa el millón de galones diarios.
Por eso, tan escasa como el agua, es el paso de las cisternas en algunos de los 26 barrios de la ciudad.
En el barrio Santa Isabel, la pipa pasa a veces por un sector, nada más. Martha Leytón, comentó que la pipa pasa cada dos o tres días, sin embargo, no da abasto para todo el vecindario. Ella por ejemplo, se las ingenia y consigue el líquido con conocidos dueños de pozos.
“Hoy (ayer) me regalaron un barril que ahorita estoy acarreando”, dijo, mientras avanzaba con un balde de agua en cada mano.
La Providencia, es otro barrio donde la situación es crítica debido a su limitado acceso. Una pipa sólo llegaría luego de lidiar con una empinada cuesta.
NEGOCIO CON AGUA EMBOTELLADA
Tal complicación obliga a sus pobladores, de muy escasos recursos, a buscar otras fuentes de abastecimiento como los charcos, que sobreviven en los ríos cercanos. Algunos, como Juan Jarquín de 85 años pagan por un balde de agua dos córdobas.
Ese es un precio módico respecto a lo que cobran las empresas purificadoras por el vital líquido.
Las botellas de agua purificadas que contienen menos de un galón se consiguen a seis y 10 córdobas, dependiendo la marca y el tamaño.
Y en los últimos días, el botellón de cinco galones que hasta el lunes se consiguió a 15 córdobas, en algunas gasolineras, donde suelen distribuirse, ahora se cotizan a 18 córdobas.
Pobladoras como Beatriz Acevedo, invierten diario no menos de 45 córdobas por la compra de tres botellones, cuyo líquido usa, exclusivamente, para beber y cocinar.
AGUA DE LEJOS
– Para enfrentar la crisis del agua en Boaco, las autoridades han recurrido al ojo de agua de Boaquito, del Municipio de Teustepe. Dicha fuente se localiza a unos 25 kilómetros de la ciudad.
– Las autoridades dijeron que recurrieron a esa reserva de agua luego que se secara el Río Fonseca, principal fuente de abastecimiento del municipio.
– Melvin Romero, alcalde de Boaco, dijo que las autoridades de Enacal central se han comprometido a estudiar con seriedad el problema del agua que enfrenta el poblado, desde hace mucho tiempo, que ahora llegó a su punto más crítico.