- Embajador Martínez asegura que elecciones serán diáfanas
EFE
WASHINGTON.- El representante permanente de Nicaragua ante la OEA, Lombardo Martínez, expresó hoy la “voluntad firme” del Gobierno de su país, de que el proceso electoral de noviembre próximo sea “transparente, diáfano y confiable”.
El diplomático hizo esas declaraciones durante la firma del “Acuerdo sobre Privilegios e Inmunidades” entre la Organización de Estados Americanos y el Gobierno de Nicaragua, que establece el envío de observadores para los comicios generales del próximo cuatro de noviembre.
La OEA ha enviado observadores electorales a Nicaragua desde 1989, en anticipo de las elecciones generales de febrero de 1990, y, según Martínez, estas misiones ayudan a fortalecer el proceso democrático en la región.
“¿Quién mejor testigo para dar fe de tal propósito que la Misión de Observación Electoral de la OEA?”, preguntó el diplomático.
OEA, LISTA PARA SEGUNDA VUELTA
Por su parte, el secretario general de la OEA, César Gaviria, informó que la misión de observadores se desplazará en dos fases, aunque no especificó fechas.
La primera fase, “de carácter técnico electoral”, comenzará este mismo mes y culminará en septiembre. La última va de octubre a noviembre, y “contempla la eventualidad de una segunda vuelta”, explicó Gaviria.
El secretario general del organismo continental dijo que, en total, la OEA enviará, para la segunda fase, unos 65 observadores que trabajarán conjuntamente con organismos nicaragüenses para cubrir todo el territorio nacional.
CUMPLIDORA
Martínez aseguró en su discurso ante la OEA que la democracia nicaragüense “reúne todos los requisitos de estándares internacionales”, porque hay elecciones libres, división de poderes, libertad de prensa y respeto a los derechos humanos.
No obstante, criticó que “muchas veces, la oposición se encarga de una forma irresponsable de descalificar los actos de gobierno, descuidando lo trascendental de sus acciones”.
“La democracia se construye cuando hay una oposición responsable, que asume permanentemente su rol histórico”, dijo Martínez a EFE.
En el mismo acto en el despacho del secretario general, Martínez entregó un cheque de 5,000 dólares para el llamado Fondo de Paz de la OEA, cuya finalidad es ayudar a cubrir los gastos operativos para solucionar los conflictos fronterizos en la región.
Ese dinero está destinado al proceso de verificación de los acuerdos fronterizos firmados por Honduras y Nicaragua en marzo del 2000.
PROBLEMAS DE SIGLOS
– Reconoció que el próximo gobierno de Nicaragua heredará problemas relacionados a la “injusticia social”, falta de igualdad de oportunidades, pobreza y falta de acceso a la educación y tecnología moderna, entre otros.
– Esos “problemas estructurales los hemos arrastrado desde la época de la Conquista” por lo que el oficialista Partido Liberal ha emprendido reformas económicas como una respuesta “a largo plazo”, dijo.
– Esas reformas, que han generado “descontento” popular y han dado apoyo a la oposición, tienen como objetivo, explicó, la eficiente gestión del Estado, controlar el gasto público y equilibrar el déficit fiscal.