- Por lo menos cuatro familias viven en el lugar, quienes para construir han sacrificado parte del manglar
- Delegado del Marena dice que
están evaluando el impacto de los daños en los Cayos
Amalia [email protected]
La vida en los Cayos Perlas sigue ajena al pleito jurídico que se sigue en los Juzgados de Bluefields, pero no lo está a la destrucción que provoca en sus manglares el asentamiento humano.
El Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) constató que se ha cortado manglar para limpiar y construir casas de familias que están llegando a poblar las islas.
Eso ocurre en al menos cuatro de los 18 cayos que conforman el paradisíaco archipiélago de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), los que supuestamente han sido vendidos por el griego Peter Tsokos, quien se considera propietario de siete islas.
Róger Montalbán, delegado del Marena en Bluefields, dijo que se está evaluando el impacto de los daños en los cayos, donde suele anidar la tortuga carey, especie en peligro de extinción.
Sin embargo, el funcionario aclaró que esa situación no puede darse porque no existe un plan de manejo para la zona que asegure la protección de las áreas donde anidan las tortugas protegidas.
Carl Timkan, miembro de la Comisión de Medio Ambiente del Consejo Regional de la RAAS, aseguró que la problemática allí continúa porque el griego sigue vendiendo. Timkan dijo que a través de los pobladores se han enterado que en los cayos hay por lo menos tres familias.
VENTA EN INTERNET
Sin embargo, María Luisa Acosta, abogada de las comunidades indígenas, maneja que son cuatro las islas que se han vendido. Asimismo, denunció que continúa vigente la página en Internet que oferta los islotes.
Dicha página la creó Tsokos, el año pasado, para promocionar varios de los siete cayos que adquirió por más de 200,000 dólares.
Justamente, la propiedad de Tsokos sobre esos cayos, fue puesta en tela de juicio tanto por el Estado como por las comunidades indígenas de Laguna de Perlas, que las reclaman como tierras comunales y que por tanto son invendibles.
A principios de este mes la disputa legal sobre los cayos entró a los juzgados de Bluefields. El conflicto enfrenta a dos actores: el gobierno y el griego.
La abogada dijo que las comunidades indígenas estarán a la espera del fallo entre ambos para continuar con su reclamo, que ya es del conocimiento de la Corte Suprema de Justicia.
CANCELAN REGISTRO
Anabelle Omier, Jueza de Bluefields a cargo del caso, dijo que el Estado solicitó la cancelación de la historia registral del griego, eso implica que, mientras no se emita fallo sobre esa demanda Tsokos tiene prohibido efectuar alguna transacción con los cayos.
Pese a ese mandato, que rige desde el momento que se abrió la causa, los cayos están poblados por cuatro familias, procedente de distintas nacionalidades.
Se desconoce con exactitud si fueron vendidos y en qué fecha. LA PRENSA quiso hablar con su abogado Peter Martínez para que aclarara, pero nadie respondió a su número telefónico en Bluefields.
DIPUTADOS VISITARAN CAYOS
Carl Timkan, miembro de la Comisión del Medio Ambiente del Consejo Regional de la RAAS, dijo que en las próximas semanas se hará un recorrido por los Cayos Perlas en el que participarán diputados de la Asamblea Nacional y posiblemente funcionarios del Marena que conocen la problemática.
CRONOLOGIA DEL PLEITO
– Los Cayos Perlas se volvieron noticia en octubre del año pasado, cuando se supo que siete de los 18 islotes que conforman este paradisíaco lugar habían sido comprados, mediante una transacción no muy clara, por el griego Peter Tsokos.
– Tsokos adquirió los cayos Claw Cay, Baboon, While Kale, Waters, Vincent, Great Kay y Link Kay por un monto superior a los 200,000 dólares.
– La compra primero fue cuestionada por las 11 comunidades indígenas del Municipio de Laguna de Perlas, quienes reclaman el archipiélago como tierras comunales, con carácter intransferible e imprescriptible.
– El gobierno tampoco se ha quedado atrás en el reclamo. A inicios de este mes la Procuraduría General de Justicia abrió causa, en nombre del Estado, con la misma pretensión: los cayos le pertenecen.