Edgard Rodríguez C. [email protected]
Desde 1984, los intentos por relanzar el béisbol de nivel inferior a la primera división han fallado… Se han hecho esfuerzos, pero los resultados han sido siempre inútiles.
Y quizá no ha sido falta de interés u organización, más bien no ha existido entusiasmo, pese a que también las limitaciones económicas han sido un gran inconveniente.
Aquella promoción de 1984, dio origen a figuras como Nemesio, Padilla, Próspero, por mencionar unos pocos, que han dominado el escenario por más de una década.
Las cosechas posteriores no fueron tan productivas, aún cuando prospectos como Cairo Murillo, Reymundo Leytón, Sandor Guido y Rommel Velásquez lograron avanzar.
El último gran producto de las Ligas Especiales es Francisco Hernández, cuyo inicio se originó en la Mayor “A” de la capital. Luego saltó al Bóer Jr. y después a las Fieras.
Hernández debe ser una de las atracciones. Es un jugador brioso, agresivo con el bate y en desarrollo con su guante. Además, muestra tendencia a crecer bajo presión.
Junto a Leytón y el veloz Wilfredo Amador, constituyen el fundamento del Bóer, club que pretende revalidar la corona que conquistó el año pasado, en el torneo de ahora.
El play ball se cantará el sábado en una jornada múltiple, que concluirá con el duelo del Rivas y Bóer en el “Denis Martínez”. Y de acuerdo a lo que percibo, hay entusiasmo.
Hablo de entusiasmo, no sólo por el significado de este sentimiento (en griego enteos: estar con Dios), sino porque en el pasado, el evento ha sido visto como una carga.
Ha habido directivas que han dejado a los clubes a la deriva. Y los forman sólo para llenar el requisito que les permite conservar la franquicia en la primera división.
Pero ahora hay entusiasmo, hay deseo. Los coaches quieren enseñar, los chavalos lucen empeñados en aprender y los directivos proyectan algunas ilusiones por el torneo.
El entusiasmo no lo es todo, pero ese factor está estrechamente vinculado a la actitud, ante una empresa que es más importante de lo que usted piensa para nuestro futuro.
El éxito o fracaso del Especial, nos compete a todos.