- En El Viejo, ante miles de feligreses, el Presidente rogó a la Virgen para que le perdonen pecados “personales y colectivos”
- Apoteósica demostración de fe en la oficialización del patronazgo nacional de la Virgen María
Rosario Mendoza Corea [email protected]
El Presidente Arnoldo Alemán pidió perdón a Dios por medio de la Virgen María por sus pecados personales y colectivos, ante una multitud que se congregó ayer domingo 13 de mayo, cuando la Madre de Dios fue consagrada oficialmente por la Iglesia Católica como la Patrona de Nicaragua en la ciudad de El Viejo.
El Presidente de Nicaragua y la Primera Dama, señora María Fernanda, aprovecharon la ocasión para renovar el pacto de consagración al Inmaculado Corazón de María.
En un intento de alcanzar la gracia de la Divina Providencia, Alemán elevó un clamor público a la Virgen María y en representación de todos los nicaragüenses, según sus palabras, la reconoció como Reina y Madre.
“Es cierto, que tanto personal como colectivamente hemos pecado, te rogamos que abogues por nosotros para que el amor misericordioso de tu hijo Jesucristo nos perdone y nos conceda su divina gracia para luchar contra el odio, la violencia, la corrupción, la mentira, el irrespeto a la vida y a la familia, así como también contra el desempleo y la pobreza”, clamó públicamente el Presidente.
“Protege Virgen María a todos los nicaragüenses sin distinción alguna de ideología, condición social o religión, especialmente este año que es decisivo para fortalecer los logros conseguidos hasta hoy”, agregó.
SANTUARIO NACIONAL
El Viejo, a unos 140 kilómetros de la capital, un lugar geográficamente muy pequeño, es el santuario de la Virgen patrona de Nicaragua y en este lugar convergen todo tipo de fieles entre los que se cuentan personalidades nacionales y extranjeras para ver a la Virgen del Trono, como también se le conoce a la Virgen llevada al lugar por los españoles hace casi medio siglo.
En la Iglesia descansan los restos del sacerdote alemán Teodoro Kint, quien estuvo muchos años sirviendo a la comunidad. En su honor hay un colegio con su nombre, cuyos estudiantes precisamente eran quienes formaban una larga valla humana para ordenar un poco la entrada hacia la misa campal.
A la fiesta apoteósica que tuvo lugar en El Viejo por la oficialización del patronazgo nacional de la Virgen María, asistió la mayor parte de los obispos de la Conferencia Episcopal del país, incluyendo al jefe de la Iglesia Católica en Nicaragua, Cardenal Miguel Obando Bravo; y el jefe de la Iglesia en León y Chinandega, Monseñor Bosco Vivas, quien tuvo a su cargo la reflexión.
Dijo que en esta celebración está Jesús y su Madre y que como en aquella ocasión en Canaán de Galilea, ella hizo que los discípulos fortalecieran su fe en El y “eso es lo que los Obispos de Nicaragua hemos deseado ardientemente, que la bienaventurada Virgen María, que es la excelsa patrona de Nicaragua, tenga su trono sensible y visible aquí en este santuario nacional”.
Y mientras hablaba, había todo un ambiente festivo, campanas haciendo escuchar sus sonoras voces, cargas cerradas, cohetes y el sol en su máxima expresión imponiendo su majestuosidad también se incorporaba a la fiesta.
Y ante miles y miles de creyentes católicos, que asistieron a la misa campal en la plaza de la Basílica viejana, sin tomar en cuenta ni el sol ni la incomodidad, ni el hambre en un gesto de devoción a la Virgen, el alto prelado expresó que este acontecimiento se ha querido realizar en esta ocasión también para recordar la acción prodigiosa de la Virgen María que salvó de las balas asesinas la vida del Papa Juan Pablo II hace 21 años.
Los nicaragüenses llegados de todos los departamentos del país, con las más variadas representaciones culturales y religiosas, escuchaban con mucha atención las palabras pastorales esperadas con anhelo desde el sábado 12 de mayo por la noche, por los visitantes quienes coparon la Basílica de El Viejo, que fue el albergue de innumerables delegaciones católicas que desarrollaron todo un programa dedicado a la Virgen.
Entre los grupos que se pudo observar estaban los Cursillistas de Cristiandad, Jóvenes en Cristo, Hijas de María, Catequistas, Renovación Carismática y Camino Neocatecumenal, entre otras, que llegaron con antelación al lugar.
Luego saludaron a la Virgen con una alegre serenata a las 4 de la mañana de ayer domingo 13 de mayo, día en que se celebran 84 años de la aparición de la Virgen de Fátima en Cova de Iría, Portugal, según la historia.
Pero sin pestañear por el sueño, la gente seguía a la hora de la celebración con todo el ánimo escuchando la palabra de Dios por medio de su pastor.
Y el mandatario del país meditaba cuando Vivas decía que “María nos enseña cómo se puede transformar con el bien y no con el mal, cómo agradar a Dios con el amor y no con el odio, cómo se adquiere la paz odiando la violencia y la mentira…”.
TESTIMONIOS DE FELIGRESES
“Vengo desde Masaya y estoy aquí en cumplimiento de una promesa hecha a la Virgen, porque mi pequeño que hoy tiene 15 años, casi muere en un accidente, pero la misericordia de Dios me lo dejó vivo”, narra doña Paquita Zeledón, una de las miles de feligreses que ayer se hizo presente a El Viejo, Chinandega.
Un humilde señor en silla de ruedas, dijo que llegaba a la celebración con mucha dificultad porque debía trasladarse desde Matagalpa. Él es don Aurelio González, quien se declara muy fervoroso de la Virgen María. Padece de un problema de artritis que lo tiene casi inválido, pero asegura que la “Patrona de los nicaragüenses” lo sanará.
Vendedores de cadenas, estampitas, afiches, santos y hasta del Ché Guevara, afirmaron que la Virgen les aumenta sus ventas y, por ejemplo, Juan Mendoza, no sabe si atribuir esto a un milagro porque las ventas han sido “fabulosas”.
Algunas personas que escucharon al doctor Alemán, pidiendo perdón, dijeron: “Ya hizo el milagro la Virgen, porque el Presidente pide perdón, pero debería arrodillarse también”.
BANDERAS Y PROCESION
El Presidente colocó la bandera azul y blanco de Nicaragua a la derecha de la Virgen, mientras Monseñor César García colocó la bandera de la Iglesia a la izquierda. Luego la imagen recorrió las calles aledañas a la Basílica de El Viejo, en medio de un mar humano que llegó a rendirle culto desde los lugares más recónditos del país, desde el sábado, cantando himnos a María.