- Las 77 más bellas mujeres del mundo encendieron la adrenalina
a unos seis mil espectadores frenéticos en el Coliseo Rubén
Rodríguez, Puerto Rico, un evento donde estuvo presente
LA PRENSA, junto a 450 periodistas de diferentes países
Gustavo Ortega Campos y Germán Miranda/Enviados [email protected]
BAYAMON, PUERTO RICO.- Cubrir un evento internacional como Miss Universo, además de ser una experiencia inolvidable, es una oportunidad para conocer las interioridades y los efectos de la publicidad y la tecnología, además de percibir el estrés, la tensión y las medidas de alta seguridad que todo ello implica.
Puntualidad, es el aspecto que hay que destacar. El evento inició, se desarrolló y concluyó según lo estipuló el cronómetro, nueve de la noche en punto, hora de Puerto Rico.
Las bellas modelos internacionales, Nahomi Campbell y Elle Macpherson se apropiaron del escenario después de ser anunciadas por el astro de la canción latinoamericana, Ricky Martín.
A ESCENA LAS 10 MÁS BELLAS DEL PLANETA
Quince minutos después, las 10 más bellas del planeta estaban juntas, la escogencia estaba dada, las finalistas fueron anunciadas, de ahí en adelante a buscar a la beldad del universo.
Sin lugar a dudas en este tipo de eventos, las ventajas de la tecnología hacen parecer a los televidentes que las cosas son perfectas, y se hacen los mayores esfuerzos por demostrar ante las cámaras lo mejor… pero detrás las cosas son diferentes.
El Coliseo Rubén Rodríguez, lugar donde se desarrolló el evento, no es nada del otro mundo, es decir, no es el César Palace de Las Vegas, ni tampoco el Carnidge Hall de Nueva York, pero en la pantalla chica el lugar se miraba espectacular. Bien vale la pena compararlo con un Polideportivo España o con la infraestructura súper ampliada del Polideportivo La Salle o viceversa (ambos en Managua).
PANTALLAS GIGANTES Y ESCENOGRAFÍA
Tres pisos, en cada uno cámaras, el escenario y la pasarela en vivo no decían mucho, pero de nuevo el agradecimiento a la tecnología por lo bien que lucía, más aún con las pantallas gigantes que respaldaban la escenografía.
Tras cada corte comercial, el sudor brotaba a borbollones entre los productores para hacer las indicaciones pertinentes, mientras Nahomi, la belleza británica color ébano, departía con los asistentes de las butacas más cercanas al escenario, su compañera, la incomparable Elle Macpherson se dedicaba a practicar las líneas que seguían para cuando llegara de nuevo la señal de “cinco, cuatro, tres, dos…” y en el aire.
Millones de espectadores de 130 países estaban frente a sus televisores, mientras que unas 6,000 personas estaban con la respiración acelerada en el interior del coliseo a la espera del fallo final.
Y LLEGÓ RICKY…
Pero a pesar de la tensión de los espectadores por conocer quién sería la más bella del mundo, la emoción estalló al máximo cuando apareció por segunda ocasión en el escenario el boricua Ricky Martin, quien se caracterizó por contar con una seguridad sin precedentes.
Durante sus dos presentaciones, la primera fue el inicio del espectáculo, Martin encendió los ánimos de los asistentes y de las 77 candidatas, quienes tuvieron antes del evento oportunidad de conversar con él y pedirle autógrafos.
Pero el cisma llegó cuando el astro interpretó piezas típicas de Puerto Rico, las famosas plenas y bombas boricuas hicieron estallar de emoción a los espectadores, en esos momentos alguien grito: ¡Por la paz de Viequez!, isla adjunta a Puerto Rico que reclama el retiro de tropas estadounidenses, “queremos la paz”, respondió Martín.
Tan sólo concluyó su presentación, Martín fue escoltado hasta su limusina y se retiró del lugar.
La novedad del evento fue la participación del grupo chileno “La Ley”, reciente ganador de un premio Grammy. Ellos conversaron con LA PRENSA acerca de sus planes futuros los cuales detallaremos en las próximas ediciones.
TRAS BAMBALINAS
Miss Universo 2001 tuvo sus peculiaridades, los precios de entrada que oscilaban entre 250 y 550 dólares dieron paso a un vacío notorio en un sector del Coliseo Rubén Rodríguez.
Las candidatas más aplaudidas fueron Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Italia, Grecia, Nigeria y la controversial Miss Francia, Elodie Goussin, quien se enfrentó a comentarios sobre la duda de su sexo.
Los periodistas no tuvieron acceso al espectáculo en vivo, nos situaron a unos 100 metros del lugar, en una carpa que estaba equipada con aire acondicionado, bocadillos y por supuesto una pantalla gigante.
Al evento se acreditaron 450 periodistas, algunos llegaron desde Ucrania, Grecia, Tailandia y Nigeria, los que en su mayoría observaron el espectáculo desde la carpa donde muchos se dieron a la tarea de hacer los cálculos previos a la elección y en donde estalló el júbilo al conocerse el fallo final, eso muy lógico, pues al menos el 50 por ciento de los reporteros eran boricuas.
La fiesta de coronación se realizó en el exclusivo Hotel Caribbeann Hilton, fue una recepción con sabor a Caribe.
Sabor que se percibía en todas las calles, pues la población se lanzó a celebrar la coronación de su representante y a pronosticar el triunfo del boxeador Félix “Tito” Trinidad, hecho que según lo observado esparció, en la isla del encanto, mucha algarabía.