- Didí, el rey de “La hoja seca”
Edgard Tijerino M [email protected]
¿Recuerdan a Didí?… Pues bien, traten de meter ese recuerdo en una botella y meterla en el freezer para conservarlo por siempre… El formidable mediocampista brasileño, falleció a la edad de 72 años, después de habernos deslumbrado por largo tiempo con la versatilidad de su juego… Seriamente deteriorado físicamente, le fue retirada la vesícula y parte de los intestinos. Un violento ataque de neumonía, acabó con él.
Era un deleite verlo en acción … Siempre con la cabeza levantada, la pelota atada a sus botines como producto de una brujería, ese toque mágico, esa geometría asombrosa, ese serpenteo desconcertante, ese sentido tri-dimensional para los pases precisos, esos disparos con diabólicos efectos hacia ángulos imposibles… Ciertamente, como jugador imprevisible, Waldir Pereira, el famoso “Didí”, Campeón Mundial con Brasil en 58 y 62, en la época del apogeo del 4-2-4, fue algo impresionante.
El balón llegaba hacia él y “la sinfonía” comenzaba, o continuaba, tratándose de Brasil y su fulgurante fútbol. Y como agregado su hoja seca: ese disparo de extraña curvatura y rotación que subía como fuera a salirse de órbita y luego caía súbitamente, como un sinker, dejando con la boca abierta al público y paralizados a los arqueros.
Didí aseguraba la flexibilidad de “la cintura” de Brasil y parecía un ajedrecista de agresividad comprobada mientras movía los hilos del Flamengo, el Fluminense o el Botafogo en los bravos torneos caseros… El parecía estar dirigiendo la Orquesta Sionfónica de Filadelfia colocando pases para Vava, Pelé, Zagallo o Garrincha.
Y de pronto, en lugar del pase, el disparo, como si fuera un gigantesco slider, con esa maestría que siempre lo caracterizó, inutilizando los esfuerzos de los arqueros… Además, con balón parado, fue mortífero. Sus tiros libres eran escalofriantes, espectaculares, artísticos, certeros.
Cuenta la leyenda que anotó el primer gol en el gigantesco Estadio de Maracaná y también el que aseguró la clasificación de Brasil para la Copa de Suecia… Fue precisamente en ese torneo que el 4-2-4 se impuso con Didí y Zito, dos mediocampistas que equilibraban posicionalmente y funcionalmente a todo el conjunto. Zito con un incansable despliegue de energía y Didí con su clarividencia y toque magistral de la pelota.
NO PUDO
En 1959 fue atraído hacia el Real Madrid jugando junto con Puskas y DiEstefano, pero no logró adaptarse y su genialidad permaneció en el closet… Fue esa, su gran frustración porque había sido figura cumbre en la Copa un año antes y consideró que pudo ser lo suficientemente incidente.
Como técnico, manejó a la Selección de Perú en 1970 garantizando el juego bonito que nacía con las maniobras y el ímpetu de Teofilo Cubillas y también al equipo River Plate en Argentina.
No más “hojas secas” amigos… Uno de los más grandes genios del medio campo, un espejo en que el cual todos los jugadores creativos querían verse, Waldir Pereira, “Didí”, ha muerto, pero su grandeza perdurará a través de los siglos.