Los comentarios no pueden ser fuertes cuando se expresa la verdad. El Cardenal Obando usa su posición para brindar juicios políticos sobre los futuros acontecimientos en Nicaragua. Todos los dirigentes: Arnoldo Alemán, Daniel Ortega, Humberto Ortega, Violeta Chamorro, José Antonio Alvarado, Noel Vidaurre, Antonio Lacayo, etc. le rinden pleitesía al Cardenal.
Aquí es donde se equivocan: Arto.14 Cn. “El Estado no tiene religión oficial”. El Cardenal usa dos sombreros cuando le conviene: primero es el máximo representante de la Iglesia Católica en Nicaragua y como tal le debe obediencia y sumisión al Papa, no al pueblo de Nicaragua; segundo, como ciudadano nicaragüense brinda su opinión personal sobre política en Nicaragua.
Si el Cardenal fuera un pobre campesino de Jinotega nadie le brindaría atención.
El Cardenal, o atiende a su feligresía o se hace dirigente político. Pero no debe ser ambos cuando lo necesita y le conviene. “El hombre bueno obtiene la Gracia del Señor, pero el Señor censura al hombre astuto”. Proverbios 12:2
Dr. Irving E. Cabezas
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