Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Como una especie de polilla devorando un árbol en crecimiento, la droga cada día carcome con más fuerza la vida de miles de niños y niñas nicaragüenses en edad escolar.
Los niños menores de 14 años son las principales presas y víctimas de este flagelo. El patrón de consumo de droga por edades en Nicaragua es de un 67.6 por ciento entre la niñez de 10 a 14 años y de un 30 por ciento entre los menores de 15 a 19 años, revela el último diagnóstico elaborado por la Secretaría del Consejo Nacional de Lucha Contra las Drogas.
“En las reuniones que se hacen se dice que el consumo ha crecido, que en los colegios hay muchos muchachos consumiendo drogas o que les ofrecen. Hay presencia de personas que llegan a vender drogas”, dijo la presidenta ejecutiva del Consejo, Alicia Duarte.
Duarte asegura que el inicio de la fármaco-dependencia, respecto al alcohol, representa el 25 por ciento entre los menores de entre 10 y 14 años y el 14.6 entre los de 15 y 19 años”, según especifica el estudio.
En drogas como el crack y la marihuana el nivel de consumo de los menores de 10 y 14 años representa el 50.76 por ciento y el 42.64 entre los de 15 y 19 años.
El estudio reflejó que la mayoría de las personas con algún tipo de consumo de drogas son hombres entre los 15 y 24 años con niveles académicos de primaria y secundaria, desempleados, desocupados y su frecuencia de uso es diariamente, dos o tres veces por día.
Alrededor de nueve drogas se encontraron como punto de partida, destacándose el tabaco, como la de mayor consumo (50.7%), seguido del alcohol con un 24%.
“Estamos muy mal en índice de consumo de droga. Se está elevando considerablemente. Cuando digo muy mal, es que en Nicaragua está creciendo el consumo de drogas, hay proliferación de expendios, la Policía los quiebra y vuelven. Lo peor es que cada vez la edad primaria de consumo va bajando. Ahora se conoce que hay niños que comienzan a consumir alcohol a los ocho años. Si a los ocho consumen alcohol, imaginate a los 12, ya andan metidos en drogas fuertes. Por eso digo que vamos mal”, señaló Duarte.
NO HAY COHESION
Una de las críticas más fuertes que hace sobre este tema la doctora Alicia Duarte, es que aunque hay una serie de instancias de gobierno y de la sociedad civil que intentan hacer algo para cambiar el panorama, los esfuerzos se diluyen por la falta de cohesión y entendimiento entre los mismos.
En el Plan Nacional de Lucha contra las Drogas 2000-2004, se pone de manifiesto que la reducción de la demanda de drogas como las que mantienen atrapados a miles de niños y de jóvenes nicaragüenses, sólo se logrará cuando se supere esa disgregación de esfuerzos de los distintos sectores gubernamentales y no gubernamentales porque sólo así los proyectos tendrán mayor impacto.
RETOS IMPORTANTES
Los factores más importantes para contrarrestar el problema, según el Plan Nacional de Lucha contra las Drogas 2000-2004, es reducir el alto índice de desempleo y pobreza, reforzar el resguardo policial en las zonas fronterizas y litorales marítimos, fortalecer el frágil marco jurídico no sólo de Nicaragua, sino de la región, así como dotar de los recursos necesarios a instancias técnicas y especializadas creadas con el objetivo de luchar contra los tentáculos de la droga, el lavado de dinero y el crimen organizado.
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