Varios sacerdotes, entre ellos Monseñor Benito Pentzke Torres (izquierda), oficiaron misa el pasado 8 de mayo. LA PRENSA/G. MIRANDA.

Continúa peregrinaje a Cuapa

Gretchen [email protected] La primera aparición de la Virgen María en Cuapa se registró el 8 de mayo de 1980, es decir, hace exactamente 21 años. “La aparición de la Virgen en Cuapa ocurre en medio de una lucha entre nicaragüenses, por esa razón el mensaje de la Virgen en las apariciones en Cuapa fue claro: […]

Gretchen [email protected]

La primera aparición de la Virgen María en Cuapa se registró el 8 de mayo de 1980, es decir, hace exactamente 21 años. “La aparición de la Virgen en Cuapa ocurre en medio de una lucha entre nicaragüenses, por esa razón el mensaje de la Virgen en las apariciones en Cuapa fue claro: Unidad”’, dijo el párroco de Cuapa, padre Gregorio Raya, quien a su vez fue confesor del padre Bernardo Martínez (q.e.p.d.), portavoz del mensaje de la Virgen y quien marcó parte de la historia religiosa en los fulgores de la guerra de los ochentas.

“Veintiún años después de la primera aparición, la fe de los creyentes se mantiene. Anualmente vienen a Cuapa entre 15,000 y 20,000 personas en una tradición que tiene raíces propias’’, dijo el religioso.

El lugar de las apariciones podría ser santificado por la Iglesia Católica, aunque hasta la fecha la Comisión conformada para estudiar las apariciones de la Virgen en Cuapa no se ha manifestado en este sentido, explicó Raya.

El sacerdote sostuvo: “Pese a que nunca el padre Bernardo promovió actividades partidistas, hubo presiones para evitar que el mensaje de la Virgen llegara a los nicaragüenses, hubo intentos de algunos de manipular el mensaje y otros de callarlo’’.

ORIGEN DE LAS APARICIONES

El 8 de mayo de 1980, Bernardo de Cuapa experimentó sensaciones que no podía entender, así que fue a pescar al río para disiparse un poco. A las tres de la tarde observó un relámpago y empezó a ver la imagen de la Virgen de La Asunción, conocida en Nicaragua como la Purísima o la Inmaculada Concepción.

“Vengo del Cielo, soy la Madre de Jesús. Hagan la Paz, no (sólo) pidan la paz al Señor porque si ustedes no la hacen no habrá paz”, fue el primer mensaje.

“Nicaragua ha sufrido mucho desde el terremoto. Está amenazada a sufrir más todavía. Seguirá sufriendo si ustedes no cambian. Reza, hijo mío, el rosario por todo el mundo”, continuó.

En la quinta aparición, según el relato de Bernardo (q.e.p.d.) se manifestó como la Virgen Dolorosa. Decía estar triste por la dureza de corazón de algunas personas; y le encargó a Bernardo orar para que cambiaran. Concluyó diciéndole que ya no la vería más en aquel lugar.

EL VIDENTE

– Bernardo Martínez nació en Cuapa, Chontales en 1931. Su abuelita lo crío y educó cristianamente. Era un campesino sencillo y humilde, piadoso y servicial, que le gustaba ayudar en la Iglesia como sacristán.

– Desde muy niño Bernardo quiso ser sacerdote, pero no pudo lograrlo en su juventud. Después de las apariciones, por un regalo preciosísimo de la Santísima Virgen, Bernardo, a los 64 años de edad, es ordenado sacerdote en la Catedral de León, Nicaragua, en 1995.

– Murió el 30 de octubre del 2000 como santo sacerdote y se celebra la misa de resurrección en la misma catedral.   

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