Dedicada a: María José Marenco Roa
Ella tiene una sonrisa que me parece
que me recuerda las memorias de juventud
donde todo
era fresco como el brillante cielo azul
ahora y entonces cuando yo miro su cara
ella me lleva a un lugar especial
y si yo miro demasiado
yo probablemente me tensionaría y lloraría
Dulce niña mía
dulce amor mío.
Ella tiene los ojos de los cielos
si ellos pensaran en la lluvia
yo odio mirar a esos ojos
y ver una onza de pena
su pelo me recuerda un lugar tibio, apacible
donde cuando niño yo me escondía
y pedía por el trueno
y la lluvia
que pasaban quietamente cerca de mí.
Dulce niña mía
Dulce amor mío.
¿Dónde vamos?
¿Dónde vamos ahora?
¿Dónde vamos?
Dulce niña mía.
Ibrahim Sinuhe Parrales Cano