Edgard Rodríguez C. [email protected]
Una vez que Marvin Benard completó el mágico swing que transformó en proyectil el pitcheo de Antho-ny Telford y lo hizo viajar por encima de la cerca del jardín derecho, causando un estruendoso impacto en el “Pac Bell” de San Francisco, el pinolero estuvo claro de una cosa: que debía correr duro.
Y no exactamente porque temía que la mala suerte que lo ha acosado, podía llegar al extremo de devolver la pelota hasta el alcance de los jardineros rivales, sino porque una necesidad fisiológica lo estaba espoleando y tras pisar el home, pasó directo al servicio higiénico.
Al menos, eso explicó a los periodistas cuando le consultaron respecto a su actitud de negarse a salir del dogout pese a la ovación de los 38,123 fanáticos que reclamaban su presencia tras el metrallazo que sacó a Montreal de la pelea en el juego del martes. “Tuve que ir al servicio. Pienso que era más importante”, dijo Benard, quien padeció molestias estomacales toda la noche… “Si tienes que ir, tienes que ir. No podía hacer nada para evitarlo”, agregó el pinolero, pese a que algunos sospechaban que estaba rechazando a los aficionados que se han burlado de él todo el año.
De acuerdo a la nota de Henry Schulman del San Francisco Cronicle, Benard y J.T. Snow se beneficiaron al tomar una sesión extra de bateo la tarde del lunes… Snow se percató que iniciando más temprano su swing, podía situar la maceta del bate sobre el home más rápidamente y los resultaron se vieron en el acto.
Cuando Benard vio a Snow se le ocurrió ensayar algo similar, pese a que instantes atrás había considerado desistir de continuar bateando por el poco éxito que había logrado en las prácticas. Así que para en la noche del martes, estaba filoso.
Pero el asunto de la “carrera” de Benard tras descargar el jonrón, fue el tema de impacto en varias estaciones televisivas y periódicos… ESPN.com situó en sus titulares ayer que “Benard tuvo una buen razón para no salir a saludar después de conectar su tablazo con bases llenas”. Estaba en el servicio.
De no ser cierto, fue una buena salida de baño, aunque él asegura que sí debió entrar ahí.