Edgard Rodríguez C. [email protected]
El optimismo desenfrenado con que hemos envuelto el futuro de Adonis Rivas para su proyectada pelea contra Pedro “El Rockero” Alcázar, pareció sufrir un bajón de voltaje ayer, luego que Rosendo Alvarez no sólo lo conceptuara de peligroso, sino que además advirtiera sobre un probable éxito del canalero para el combate del 16 de junio próximo.
Yo no veo mal la posición de Rosendo, independientemente de sus intenciones, las que no estoy interesado en descubrir. Pero al igual que él me temo que si se sigue pensando en Alcázar como un rival no complicado, se le podría estar creando una atmósfera quizá no a propósito ante la necesidad de un adiestramiento exigente para evitar sobresaltos.
Y no es que esté pensando que Adonis no cuenta de una sólida base temperamental. Ya la ha puesto ha prueba. Siempre ha ido como no-favorito a sus peleas y las ha resuelto a su favor. Incluso, cuando le hemos quitado legitimidad a su real potencial por un mero error conceptual, al considerar su dedicación como elemento externo a sus facultades.
Una ventaja para Adonis ha sido que las peleas no se desarrollan en el papel y en más de una ocasión nuestra simpatía o nuestro escepticismo nos ha llevado a colocar el criterio personal en la dirección equivocada. Una cosa sí es clara, todos deseamos un triunfo de Rivas. Lo necesitamos. Y ojalá lo consiga en tierras canaleras.
Pero más allá de pretender situarme como juez en el medio de las opiniones, creo que lo fundamental para Rivas es justamente alcanzar el mejor nivel posible en el preparación.
Cierto, una gran preparación no garantizar el éxito. Pero sin una buena preparación, el éxito ni siquiera existe como una posibilidad.
El récord del “Rockero”, quien –de acuerdo a José Pineda de El Universal de Panamá- es uno de los 27 hijos de don Pedro Alcázar- es de 21-0, con 13 nocauts. Y aunque se sabe que hay registros “pre-fabricados”, quizá valdría la pena no descuidarlo. Además la pelea es en Panamá y hay toda un esfuerzo apoyado en la convicción de un triunfo suyo.