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Todos los días entre las 10:00 y 11:00 de la mañana la jovencita Alina Castillo Guerrero, una de las promesas del ecuestre nicaragüense, se prepara para montar al potro “Docker”.
Ella es una de los 100 alumnos que solamente en la Escuela Aras Albanta, dirigida por Lorena Mántica, se juegan el físico diariamente mientras buscan cumplir sus sueños de sobresalir en el deporte a través del Ecuestre.
“Hemos buscado este acercamiento con el periodismo deportivo porque el Ecuestre es deporte. Queremos que se conozca como tal en Nicaragua, pues entre la afición que sabemos es amplia”, dice Mántica.
Es seguro que muchos consideren al ecuestre un deporte elitista, al igual que al tenis, la natación y el motocross.
Sin embargo, cuando se conoce a fondo sucede que la realidad es otra. “Yo nunca he creído que se necesite gran cantidad de dinero para practicarlo y competir”, sostiene Mántica.
“Lo más que se puede gastar son unos 100 ó 300 dólares en la compra de un caballo encastado o criollo. Con éste ya adiestrado se puede ir compitiendo”, agrega.
LA ESCENCIA DEL ECUESTRE
El ecuestre es una atractiva disciplina deportiva en la cual las competencias varían por categorías. Se dividen en hasta cuatro especialidades siendo las más tradicionales el salto y la doma, además resistencia o giras con un límite de tiempo y a campo traviesa.
La competencia se realiza en una pista de Salto, en la que generalmente hay que superar entre 12 y 18 obstáculos diferentes en un tiempo establecido en 60 ó 70 segundos.
“En un torneo normal, las categorías pueden ser para infantil de crucetas, novatos, con un salto de 70 centímetros, de 80-90 y de 90 centímetros a un metro. Pero, cuando ya es en Campeonatos Centroamericanos y Juegos Olímpicos, la altura del salto sube”, explica Roy Gaitán, atleta e instructor de ecuestre.
En el país, los estilos más clásicos son el salto y la doma, destacando el primero como el más puesto en practica.
“En Nicaragua hay afición y talento por el ecuestre, y los mayores éxitos se logran internacionalmente en las alturas bajas”, señala por su parte María Celia Chamorro, presidente de la Federación Ecuestre de Nicaragua.
EL SECRETO PARA SOBRESALIR
Tal y como apuntaba Mántica, no es necesario invertir tanta plata para sentir en las venas y vivir el ecuestre como deporte favorito.
“Aquí hace falta tener una cultura por el ecuestre. Este es un país donde el caballo abunda y no le damos una utilidad deportiva”, expresa Gaitán.
Este instructor, que se mantiene al día con las nuevas teorías y prácticas de entrenamiento, considera que para sobresalir en esta disciplina hay que prepararse como en todo deporte.
“Es una gimnasia, donde además de fortalecerse físicamente, hay que prepararse mentalmente. Debe haber una armonía entre el jinete y el caballo”, sostiene.
Para tal efecto, el jinete debe concentrase en tener un buen concepto del tiempo, la distancia y la forma.
Pero, para eso también debe aprender a medir bien y a perderle miedo a los obstáculos.
“Es básico el adiestramiento para poder sentir el equilibrio del galope. Hay que trabajar mucho en el montado y aprender a tener disciplina en el salto”, agrega Gaitán.
“El jinete tiene que prepararse para conseguir el equilibrio, balance y coordinación para darle órdenes al caballo, el que también debe ser entrenado para conocer y acostumbrarse bien a los obstáculos de la ruta”.
De este modo se trabaja en el ecuestre buscando su establecimiento en el escaparate deportivo pinolero.
EL ECUESTRE VIVE
– En el país este deporte se encuentra organizado en la Federación Ecuestre de Nicaragua, presidida por María Celia Chamorro M.
– Aún cuando figura dentro del Programa del Comité Olímpico Internacional (COI), el Comité Olímpico Nicaragüense (CON) no reconoce a la Federación Ecuestre de Nicaragua por falta de representatividad.
– El CON argumenta que para considerarla, la Federación Ecuestre de Nicaragua debe organizarse debidamente en Escuelas o Federaciones Departamentales, mientras se promueve como deporte de mayorías en todo el país.
– La mayor parte de atletas para poder representar a Nicaragua tienen que costear sus gastos, ya que no cuentan con el apoyo legal y económico de las principales instituciones deportivas del país.
– El Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJD) es quien reconoce a la Federación Ecuestre, incluyéndola dentro de su presupuesto anual.
– Se practica desde 1990 en el país, dentro de un nuevo impulso, por establecerse como deporte reconocido.
– Fue hasta hace dos años que María Celia Chamorro, fundó la Federación, la cual goza del aval y estima de la Federación Internacional.
– Localmente se celebran al año unos cuatro torneos para sacar al campeón nacional, en las categorías femenino y masculino. Además, se participa en dos torneos amistosos fuera del país y dentro se efectúa la Copa “Flor de Caña”.
– El nombre de Nicaragua se ha hecho sentir por medio de Lucía Wheelock, primer lugar en Torneo Internacional de El Salvador, Tatiana Lacayo, tercero en ese mismo evento, Katinka Lacayo, ganadora del Ecus de 1998 en Costa Rica, Fabiana Lacayo, tercero en este mismo torneo, y Eugenia Delgadillo, campeona de la última “Copa Flor de Caña”.