- Vicente Padilla trata de imprimir confianza en
medio de la
preocupación
Edgard Tijerino [email protected]
DESDE FILADELFIA.- Todo fue súbito para él… Su imprevisible salto a Triple A en un tiempo récord, cuando apenas estaba comenzando a impresionar en Clase A, y luego su aterrizaje en el bullpen de los Diamondbacks de Arizona… El desafortunado debut contra los Rojos, el cálculo sobre sus proyecciones, el cambio a los Filis, la posibilidad de llegar a convertirse en un rematador y las expectativas que lo rodean.
Demasiado para un muchacho extremadamente humilde y de origen campesino, que sólo soñaba con ser un pitcher, y más adelante, después de fajarse bravamente en los Centroamericanos y del Caribe en Maracaibo, tratar de llegar a las Grandes Ligas.
Sólo los fenómenos pasan en el mismo año desde Clase A hasta las Grandes Ligas, y tres meses después de haber llegado a Estados Unidos, Padilla estaba ahí, en la colina del Cinergy Field en Cincinnati, retando a Greg Vaughn y Barry Larkin… ¿Qué les parece?.
De pronto, se descubre que las consideraciones hechas sobre su futuro, están muy adelante y que el desarrollo de Vicente como pitcher se ha quedado atrás.
Su balance de 1-1 con 4.35 en efectividad y tres posibilidades favorables de los Filis malogradas, lo han colocado como material bajo observación por parte del manager Larry Bowa, del coach Vern Ruhle y del hombre que supervisa el bullpen Ramón Henderson.
“Estoy aprendiendo a pitchear, de eso estoy claro y trato de seguir las instrucciones en lo referente al ángulo del brazo, a tirar por encima, a buscar cómo aplicar rotación a los lanzamientos”, me dice Vicente en la caseta de los Filis en el Veterans Stadium, la misma en la que estuvo Porfirio Altamirano en la época de Mike Schmidt, Pete Rose y Steve Carlton.
“Es cierto que no he pitcheado tan bien como se necesita, pero no he tenido suerte en algunos juegos y eso ha afectado las cifras… Por eso estoy seguro que mejoraré. Será asunto de tiempo… Por ahora estoy trabajando fuerte y en espera de nuevas oportunidades”.
¿Quién te está ayudando en las correcciones?
“Ruhle, Henderson, son los encargados y me tratan con interés y con aprecio… Yo estoy siguiendo sus instrucciones y esperando resultados”.
¿Sentís que te han perdido confianza?
“No, en modo alguno… Ellos saben que siempre que salgo, me empeño en hacer lo mejor posible el trabajo y que pretendo convencer… No he recibido ninguna señal sobre pérdida de confianza por parte del manager o los coachs”.
PREOCUPACION
– El periódico Inquirer en la edición del sábado, publicó a 8 columnas encabezando la página 7D que el desarrollo de Padilla como pitcher provoca preocupación, y en el texto se habla del nica como “potencial futuro rematador” del equipo…
– Por su parte, Ruhle, quien vive en el Holiday Inn a escasas cuadras del Estadio, me decía en el ascensor del Hotel la noche del viernes que la juventud, el poder y el potencial de Padilla, hacen que los Filis se preocupen mucho por su desarrollo… “Puede llegar a ser un gran pitcher de relevo”, apunta, y la posibilidad, queda abierta.