Jorge Loáisiga [email protected]
La ex embajadora de Noruega en Nicaragua, Ingunn Klepsvik, partió ayer a Oslo dejando un mensaje a los contralores colegiados: “Jueguen un papel como soldados en la primera fila para velar por el buen uso de los recursos nacionales e internacionales”.
Klepsvik recibió un homenaje y reconocimiento en la Contraloría General de la República, por el apoyo financiero que entregó Noruega en el pasado, a pesar que ese país suspendió la cooperación financiera para varios proyectos del ente fiscalizador desde que éste se convirtió en un cuerpo colegiado.
La ex embajadora fue designada por su gobierno para ocupar el cargo de Directora General de América Latina en la Agencia de Cooperación de Noruega (NORAD).
“Esperamos que los países nórdicos, y Noruega en particular, nos brinden la posibilidad de reanudar en un futuro próximo su cooperación”, expresó al respecto el presidente de la Contraloría, Guillermo Argüello Poessy, al tiempo que reconoció la importancia de la cooperación de Noruega en el pasado para el ente fiscalizador y se comprometió a mantener los debidos controles de los recursos internos y externos en las instituciones del Estado.
Klepsvik dijo que la posibilidad de reanudar la cooperación no sólo a la Contraloría sino a otras instituciones depende de la lucha contra la pobreza, la vigilancia de los recursos y de que los proyectos que presente Nicaragua sean atractivos para Noruega.
“En el futuro, Noruega enfocará su cooperación de largo plazo, más directamente hacia aquellos países que muestren decisión política y capacidad para hacer algo contra la pobreza y la desigualdad. Por nuestra parte confiamos en que Nicaragua se podrá encontrar entre ellos en el futuro”, precisó Klepsvik.
La diplomática recordó que Nicaragua ha recibido en el período 1994-2000 1,000 millones de coronas noruegas, equivalentes a 100 millones de dólares y que Nicaragua ha sido uno de los países con mayores niveles de cooperación noruega ocupando la posición número nueve en 1999.
“Noruega está comprometida con principios y valores democráticos y decidida a apoyar la lucha contra la pobreza en la medida de sus modestos recursos. La ingobernabilidad, la corrupción y la ausencia de democracia minan los efectos de la asistencia al desarrollo y mantienen la pobreza”, agregó Klepsvik.