- Consideran que las denuncias del clérigo están ligadas a las realizadas por líderes del PLC
Wilder Pérez [email protected]
Un fuerte reclamo hizo ayer el Movimiento de Mujeres Autónomas a la Iglesia Católica y en especial al Cardenal Miguel Obando Bravo, por la denuncia que realizó el domingo pasado de un supuesto plan de conspiración en contra de los clérigos.
La declaración estuvo a cargo de reconocidas feministas como Sofía Montenegro y Ana Quirós, acompañadas de Cirilo Otero, uno de los testigos del foro, de donde supuestamente habría salido el plan en contra de los eclesiales.
MUJERES HEMOS SIDO LAS PERSEGUIDAS
“La Iglesia no puede sentirse perseguida por las mujeres, por el contrario, nos persiguen desde tiempos atrás cuando nos acusaban de matadoras de niños, para llamarnos ahora matadoras de curas”, dijo Montenegro.
Las feministas ligaron las acusaciones del Cardenal a las denuncias hechas por líderes del Partido Liberal Constitucionalista, las que catalogaron como “una burda estrategia que además está desfasada”.
“Lo que pasa es que ya no le quedan parábolas porque la culebrita está muy desprestigiada, y ahora arremete contra las mujeres”, reclamó Montenegro en alusión al nuevo proceso electoral.
La líder feminista afirmó que las mujeres siguen siendo víctimas de la costumbre histórica de ser privadas de espacios en la opinión pública. “De hecho no nos están dejando por quién votar y ahora nos están acusando de conspiradoras, somos como la grama bajo un pleito de elefantes, mientras dos polos políticos luchan, somos las mujeres las únicas que salimos perdiendo”, expresó Montenegro.
PERIODISTA GUATEMALTECA ACLARA
Por su parte, Laura Elisa Asturias Fonseca, periodista guatemalteca que supuestamente habría revelado un plan para “eliminar sacerdotes”, envió una carta a Nicaragua en donde aclara lo ocurrido.
El mensaje de Asturias refiere al foro debate sobre derechos sexuales y reproductivos que presenció a inicios de abril en el país. “Dije, un tanto en tono de broma, que ya era hora de eliminar figuradamente las opiniones (personales) de cardenales (en asuntos públicos)”, dice en la carta.
Las feministas defendieron a la periodista aduciendo que se trataba de eliminar conceptos basados en la creencia de alguien y no a las personas.
Aunque por el momento están a la expectativa de lo que pueda ocurrir, no descartaron la posibilidad de ir a los tribunales. Lo que dieron por hecho fue que esperarán un acercamiento del Cardenal, así como la revelación de los nombres de sus informantes.