Admitamos que a todos nos gusta cantar. Cantamos en el coche, en la ducha y mientras cocinamos, pero no hay nada como la sensación de levantarse, coger el micrófono y saber que cada mirada del público de la sala está dirigida a… ¡VOS!.
“Me gusta escuchar a otra gente cantar porque ahí reflejan todo lo de la vida normal, como que lo manejan guardado, como se dejan ir, reflejan lo que realmente son. Y también a mí de vez en cuando me gusta cantar, soltarme y expresar mis sentimientos” expresa María José Ramírez, de 25 años.
Esta joven se encontraba muy animada en una de las mesas del Bongó el miércoles pasado, se encontraba en compañía de varios amigos del Incae.
Mientras conversábamos con María José, de fondo se escuchaba una melodiosa voz. Era Clarita Taylor, una joven costeña de 22 años, quien según el administrador del local es una asidua visitante y está entre las mejores intérpretes que asisten al local.
“Yo visitó Bongó desde hace un año más o menos. Me encanta el ambiente caribeño y es por eso que me siento muy identificada aquí. Sinceramente el ambiente me gusta más aquí que en los otros Karaoke que he visitado. Hay mayor calor humano. Desde niña me ha gustado la música y todo lo que tenga que ver con ella. Me siento realizada así. Me gustaría cantar algún día profesionalmente, pero creo que queda más como un sueño porque tengo otras prioridades”, concluye la bella costeña.
María José nos invitó al festival Panamericano, el cual se celebra año con año en el INCAE para que los nicaragüenses conozcan las culturas de todos los países que forman parte de la comunidad de este instituto centroamericano. Su realización está programada para los días 12 y 13 de mayo y esos días habrá Karaoke. Este evento se realizará a beneficio de la Asociación Pro- niños Quemados de Nicaragua. En vista de que es una obra a favor de un sector tan olvidado, decidimos incluirlo en este reportaje.