- Codirector europeo del Programa de Educación dice que provoca contratiempos
Wilder Pérez [email protected]
Juan Carlos Martillach, codirector europeo del programa Educación para Nicaragua, catalogó ayer como una situación no deseable para los donantes, los continuos cambios de ministros en los últimos años, razón por la que consideró que el Plan Nacional de Educación es un gran avance, por trascender los gobiernos y obligar a la aprobación de la ley de educación.
“El continuo cambio de ministros no es deseable por las razones lógicas del contratiempo que implican para la actividad del desarrollo de la educación”, comentó Martillach respecto a los tres ministros de Educación que han habido en los últimos cuatro años y medio.
AFECTACIONES TECNICAS
El directivo europeo no criticó las razones políticas de los cambios, sino las implicaciones que éstos conllevan. “Más allá de esto nos preocupa que el efecto de los cambios se traslade a los funcionarios del Ministerio, hay afectaciones técnicas”, comentó Martillach.
Sin embargo, no se refirió tanto al cambio de ministros como a la rotación en los cargos de confianza, ya que son los técnicos los que más dominan el trabajo que se realiza en la educación nacional.
Martillach instó a que debe existir una mayor estabilidad en el área educativa con el fin de que los técnicos roten lo menos posible, puesto que mientras más conocen su trabajo mejor lo realizan.
“La rotación no es buena, cada vez que eso ocurre nos obligan a volver desde el principio, provoca inconstancia”, comentó el directivo en vista que por cada nuevo ministro hay que iniciar otras relaciones y además volver a explicar el trabajo que los donantes realizan.
LEY DE EDUCACION
Por esta razón Martillach expresó que urge la aprobación de la ley de educación que requiere el Plan Nacional. Además, mencionó que este plan era algo que los organismos venían pidiendo para tener un marco de referencia.
Gracias al programa de ayuda de la Unión Europea se beneficia al 18 por ciento de la población nacional, trascendiendo más allá de los 600 mil alumnos que reciben subsidios directos, especialmente en la zona rural, tanto en infraestructura como en el área académica.
El proyecto tiene una duración de tres años y cuesta más de 20 millones de euros, aunque Martillach aseguró que éste podría extenderse.