AFP
SAO PAULO.- Con la amenaza de la propagación del virus de la fiebre aftosa por el continente como telón de fondo, los ministros de Sanidad y Agricultura del hemisferio están reunidos en Sao Paulo para definir una política de seguridad alimentaria común para las Américas.
Uno de los problemas más urgentes en materia de salud alimentaria es la fiebre aftosa, que azota de manera particularmente virulenta a las cabañas animales de Argentina y Uruguay y que amenaza con cruzar la frontera con Brasil, que con 170 millones de cabezas posee uno de los mayores rebaños del mundo.
Las autoridades brasileñas, que se resisten a vacunar los rebaños en particular en los Estados de Santa Catarina y Río Grande do Sul —declarados libres de fiebre aftosa sin vacunación—, han aceptado finalmente imponer un cinturón de seguridad en las fronteras con Argentina y Uruguay, donde sí inmunizarán a los animales para prevenir el contagio del virus.
Para el responsable del Departamento de Defensa Agropecuaria del Ministerio de Agricultura, Luiz Carlos de Oliveira, la creación de esta zona tapón es la “alternativa más inteligente”, aunque advirtió que “es evidente que no se hace una tortilla sin romper huevos”, en referencia al precio que habrá que pagar por la medida: la restricción del tránsito de los animales de esa zona.
Con la vista puesta en los riesgos que supone enfermedades como la fiebre aftosa o la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), más conocida como el mal de la vaca loca, que ha azotado de manera particular al ganado europeo, los ministros de Sanidad y Agricultura y especialistas de 32 países americanos pretenden elaborar en Sao Paulo las líneas directrices de una política común de salud animal para el hemisferio.
Patrocinada por la Organización Panamericana de Salud (OPS), esta reunión pretende lanzar oficialmente la Comisión Panamericana de Inocuidad de Alimentos, que tendrá como objetivo llevar a cabo programas para garantizar la seguridad de los alimentos desde que salen del campo hasta que llegan a la mesa del consumidor.
Además de intercambiar experiencias en programas de prevención y control sanitario, protección de alimentos y la erradicación de la fiebre aftosa o revenir el mal de las vacas locas, los participantes pretenden impulsar la olaboración del sector privado en las estrategias aplicadas para garantizar la seguridad alimentaria.