- En Río San Juan, menores víctimas de violaciones y rapto
Tania Jiménez P. – [email protected]
SAN CARLOS.- Una niña de 12 años desapareció de su casa por más de tres semanas, no fue a su colegio como lo hacía de costumbre, porque un vecino de 23 años la sedujo y convenció para que huyera con él. La última vez fue vista abordando un taxi amarillo sin dejar pistas sobre su paradero y dejando en zozobra a su madre y familiares.
Después de haber puesto en vilo a las autoridades policiales, la menor fue devuelta a su madre. El presunto raptor continúa prófugo de la justicia y la menor regresó violada; 22 días fueron suficientes para saciar su instinto.
En zonas rurales de Río San Juan casos como éste son cotidianos. Los delincuentes convencen a las menores con engaños, las arrancan de sus hogares, las embarazan y las hacen víctimas de maltrato. En la mayoría de los casos los victimarios son absueltos por los jurados.
COMPORTAMIENTO DE DELITOS
Entre los delitos sexuales más relevantes en el departamento están las violaciones, el rapto y el estupro, sobre los que más del 50 por ciento son menores de edad, siendo las niñas de edades entre los 8 a los 13 años las víctimas más frecuentes.
Según el subcomisionado Yuri Valle Olivares, la población no tiene una visión clara de lo que son los delitos, y sugiere hacer también un análisis a fondo de los factores psicológicos, sociales y familiares que concurren para que se cometan estos delitos.
Para Valle, bajar la incidencia de esos delitos no es sólo obligación de la Policía Nacional, pues “hay una gran cantidad de instituciones que deberían estar involucradas en labores preventivas y educativas de la niñez… y no lo hacen”, refirió Valle.
A su juicio, hay una actitud permisiva y complaciente en relación a los delitos, que contribuye para que los jurados no vean el delito en sí mismo, sino que reflejen el grado de descomposición social al liberar a culpables y reos confesos sin que nadie se preocupe por las víctimas, sus traumas y sus secuelas.
Considera que a veces los procesados salen en libertad aún cuando el reo es confeso.
El subcomisionado Valle manifestó que la cadena de abusos de padres, parientes, familiares y vecinos conlleva a que proliferen en la región las actividades de prostitución de niñas y adolescentes.
ALERTA FRONTERIZA
– Río San Juan como puerto y frontera es proclive a este tipo de actividades por el continuo pase de turistas y emigrantes que muchas veces se llevan a las menores a Costa Rica, las utilizan algunos meses y luego las abandonan a su suerte, regresando éstas al país cuando las deportan.
– Recientemente la radio local envió un dramático alerta a los padres de familia que envían a las menores a vender tortillas a San Carlos, porque se han encontrado grandes cantidades de tortillas botadas en predios vacíos, pero el llamado también debe hacerse a la conciencia de quienes dan dinero a las menores a cambio de abusos.
– El jefe policial informó que son parte de la comisión de género de la Comisión de Desarrollo Sostenible (Codeso) y se está elaborando un proyecto que se presentará a un organismo cooperante, con el fin de conseguir financiamiento para la apertura de la Comisaría de la Mujer.