Problemática económica cafetalera

Leonel A. Marín McEwan* Con el correr de las últimas décadas, el mercado internacional del café se ha caracterizado por cambios notables en el equilibrio entre oferta y demanda, así como por una creciente volatilidad en los precios. La historia del café en nuestro país está salpicada de éxitos y fracasos, de auge y recesos. […]

Leonel A. Marín McEwan*

Con el correr de las últimas décadas, el mercado internacional del café se ha caracterizado por cambios notables en el equilibrio entre oferta y demanda, así como por una creciente volatilidad en los precios. La historia del café en nuestro país está salpicada de éxitos y fracasos, de auge y recesos.

El cultivo del café es una actividad agrícola a largo plazo y perenne, sus precios no tienen efecto en la oferta a corto plazo, pero a largo plazo sí tienen un efecto notable.

Cuando los precios internacionales están altos, aumentan las nuevas plantaciones y hay una tendencia en la agroindustria a sobreinvertir. Como las nuevas plantaciones se demoran 3 años en producir, existe un rezago entre los períodos de precios altos y el incremento en la producción. Los precios altos han tendido a ser relativamente breves y a menudo son seguidos por períodos más extensos y precios deprimidos de sobreoferta. Actualmente, Vietnam es un nuevo país productor y el primer gran país productor del Brasil está cultivando en las zonas bajas y sin sombra produciendo una gran sobreoferta de café en el mercado internacional bajando el precio por quintal oro.

Se sabe que la actual crisis del café en Nicaragua radica en la caída de los precios internacionales, falta de financiamiento al pequeño y mediano productor, altos costos de producción, altos intereses bancarios, falta de asistencia técnica y una gran cantidad de cafetaleros no fertilizaron 2 veces al año por la carestía de los fertilizantes y la falta de crédito provocando de esta manera una considerable baja en la producción del ciclo pasado 2000-2001.

Los rendimientos y productividad de café por manzana son la otra parte crítica de la ecuación de producción agrícola. Los rendimientos promedio varían ampliamente según las distintas zonas del país, dependiendo de una gran gama de factores tales como:

1. Variedad de café cultivado.

2. Condiciones climatológicas.

3. Densidad de siembra.

4. Edad de los cafetales.

5. Métodos de cultivo y cosecha.

6. Control de enfermedades y plagas (Roya y Broca).

Una característica del cultivo del café es que años de gran rendimiento a menudo son seguidos por años de poco rendimiento, resultando en grandes fluctuaciones en la producción de un año a otro.

Evidentemente que mientras las existencias mundiales sean abundantes y los precios bajen, es mejor plantar menos y prestar mayor atención a cada cafeto, en lugar de plantar densamente en fajas de contorno o en el sistema de setos sin sombra y tratar a los cafetos como si fuesen nabos cultivados.

Un punto muy importante a mencionar, es que los gobiernos se han lucrado con impuestos y tributos al sector café. Recordemos que en la década de 1980 el gobierno sandinista creó del 79 al 82 el Fondo de Estabilización del precio del café, con el fin de retener dinero por quintal exportado para que en caso que el precio bajase, el productor pudiese acceder a estos fondos para nivelar el precio bajo. La pregunta es: ¿qué pasó con los aproximadamente $30 millones [dólares] de Fondo de Estabilización? Nunca se supo el destino de esta millonada de dólares que vendría a aliviar de cierta forma la actual crisis cafetalera.

DEBEN SUPERARSE LOS OBSTACULOS

Hay que superar los siguientes obstáculos para de una manera paliar la crisis cafetalera:

1. En el reingreso tributario del IR el gobierno pone muchas trabas creando una gran burocracia. Ese papeleo de trámite tiene que ser más simple y no tan complicado.

2. Eliminar el castigo de $20 [dólares] por quintal de diferencial que quita la casa exportadora por quintal.

3. Altos impuestos de los insumos, equipos y agroquímicos. Se debe exonerar de tributos.

4. Los $25 [dólares] como préstamo por quintal exportado es muy poco, ya que el costo de producción es de $70-80 por quintal y el precio internacional está a $57 por quintal.

La existencia de bancos de segundo piso como el FNI encareciendo el crédito o préstamo. No queremos intermediarios sino un banco de Fomento para el cultivo y desarrollo de la caficultura con interés bajo y sin pisos.

La solución a la actual crisis cafetalera tiene que ser un plan de largo plazo y de una forma integral. Además, cabe señalar que esta crisis es internacional pero se agudiza más en Nicaragua por ser un país empobrecido.

Finalmente, la marcha de la semana pasada de los productores fue de índole económica donde se demandó una moratoria de 300 días en las ejecuciones de los bancos, así como aplazar por ese mismo período las órdenes de apremio corporal y el congelamiento de los intereses por el mismo lapso. En Nicaragua el café es la actividad más importante, y los productores de este grano pueden continuar cultivándolo durante muchos años, aún si los réditos son bajos porque el café representa un 30 por ciento de ingreso de divisas para el país y representa el 33 por ciento de la actividad agrícola.

Otra de las soluciones a la crisis sería apoyar un plan de renovación cafetalera y diversificar la producción en no tradicionales.

* Productor Cafetalero.

* Post-grado Administración de Empresas.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí