- Habitantes de “El Paso de Panaloya” conservan tradiciones de sus antepasados
Pedro J. Vindell Matus – [email protected]
GRANADA.- Los habitantes de la comunidad de “El Paso de Panaloya” le rindieron homenaje a su patrona “La Virgen de los Desamparados”, con una misa celebrada por el Padre Mateo de la Orden de los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús en la pequeña iglesia que tiene más de un siglo de construida.
Con fe y devoción la imagen, que según algunos recuerdan en los relatos de sus antepasados fue trasladada de España, recorrió este fin de semana algunos lugares desde Osagay hasta el poblado a orillas del río del mismo nombre y que desemboca en las aguas del Gran Lago de Nicaragua.
La bajada fue tres días antes, dice el señor Florencio Morales Suárez, oriundo de “El Paso de Panaloya”, pero con más de 30 años de residir en La Gran Sultana, explicando que asiste a las actividades religiosas desde que tenía 10 años, ahora tiene 65.
“Era muy alegre, con carreras de cintas, el tope de toros, que eran trasladados a una barrera desde la Hacienda Santa Rita”, recuerda.
Por su parte, don Octavio Mejía Rodríguez, a sus 88 años de edad relata que La Virgen de los Desamparados es muy milagrosa y a las festividades asiste gente de Masaya y de otros lugares a pagar sus promesas por favores recibidos, manifestando que la imagen recibe muchas ofrendas, incluso de personas que actualmente residen en los Estados Unidos.
Por su parte, don Juan Gregorio Mayorga Obando narra que la pequeña iglesia tipo minifalda, o sea paredes de adobe con madera, ha sido reparada muchas veces, posiblemente desde que fue construida a mitad del Siglo XVIII, señalando que la gente de las comunidades aledañas, Las Tapias, Osagay, Los Cocos, Punta de Agua y San Pedro asisten a las celebraciones con mucho respeto.
LOS CHINAMOS, LOS GALLOS Y LOS JUEGOS INFANTILES
Infaltables, como en todas las festividades de esta naturaleza, fueron los chinamos, la música, los gallos y los juegos mecánicos para los niños y adolescentes, las ventas de fritangas, refrescos y golosinas, y también mucha pólvora, sobre todo las conocidas cargas cerradas que invaden el ambiente.
Don Gregorio recordó que algunos de los mayordomos de La Virgen de los Desamparados han sido los señores Ramón Miranda Garay; Santiago Quiroz (ya fallecidos); don Coronado Maltéz, un anciano que aún vive, y su padre don Coronado Mayorga Mayorquín, que falleció a la edad de 116 años.
Después todo vuelve a la normalidad cotidiana para esperar las fiestas de cada año por esta época, a finales de abril, y el río y la gente sigue su curso y su vida.