Jerónimo Duarte P. – [email protected]
NUEVA GUINEA.- La Procuraduría de Nueva Guinea ordenó la reapertura del juicio por la muerte atroz en contra de Esmilda Núñez Urbina, quien era funcionaria del Consejo Supremo Electoral (CSE), asesinada luego de salir de su oficina en esa localidad.
El crimen amenazaba con quedar en la impunidad, ya que el proceso dormía en los archivos policiales y judiciales y dos de los acusados habían sido sobreseídos definitivamente y un tercero tenía perdón provisional.
El crimen de Núñez ocurrió el 2 de abril del 2000, en la zona de Puerto Príncipe, Nueva Guinea, donde ella trabajaba en la oficina de cedulación. El día de su asesinato, ella pidió permiso a su jefe porque se sentía enferma, pero nunca llegó a su casa, sino que desapareció. Al siguiente día fue encontrada muerta. La joven había sido secuestrada y posteriormente violada y asesinada.
El expediente de este crimen fue revisado en un juicio realizado el 27 de abril.
La tarea de revisar los 258 folios duró unas diez horas consecutivas y provocó zozobra en la comunidad, ya que se temía que los indiciados por este caso, no fueran procesados, pero finalmente los jurados de conciencia consideraron que habían pruebas suficientes para reabrir el caso y seguir adelante el juicio en contra de los acusados.
En los días posteriores al descubrimiento del asesinato de Núñez, la Policía capturó como presuntos autores del horrendo crimen que conmovió a toda la ciudadanía de Nueva Guinea, a Santos Antonio Somoza, a su papá Aurelio Somoza y a un menor que aún guarda prisión en las cárceles del Sistema Penitenciario de Juigalpa cumpliendo una pena impuesta por el doctor Ramón Alegría, Juez de Distrito de Juigalpa.
El juez Alegría había sobresido a los indiciados, por sobreseimiento definitivamente, a Aurelio Somoza, mientras que a su hijo Santos Antonio le dio sobreseimiento provisional, ya que las pruebas contra él no eran contundentes.
Sin embargo, últimamente se encontraron pruebas presuntamente comrpueban la culpabilidad de los acusados, y por esta causa las autoridades habrían decidido reabrir el juicio contra los sospechosos de cometer el crimen.
Esmilda Núñez Urbina cursaba el Cuarto Año de Administración de Empresas en la Universidad del Caribe, URACAN, en esta localidad y era bien querida por la población.
Al ser enviada a trabajar en Puerto Príncipe, la joven no duró una semana en el desempeño de sus responsabilidades, porque fue secuestrada, violada y asesinada.
Su cuerpo fue encontrado cinco días después, luego de una intensa búsqueda por una muchedumbre de la zona, que no desistieron, hasta que uno de los campesinos encontró su cadáver en estado de descomposición entre unos matorrales, a orillas de un camino.