Julio Suárez [email protected]
Hace dos semanas estuve en mi país después de doce largos años y me conmovió ver la pobreza que impera en nuestra patria.
Niños pidiendo en las calles mientras el Presidente Alemán mal gasta el dinero del pueblo cuando viene a Miami con su esposa en los mejores hoteles.
No dejemos que el sandinismo triunfe, no volvamos al pasado, busquemos la prosperidad.
Pidámosle a Dios que nos ilumine y que nos dé un gobernante temeroso de Dios y que ame esta nación decaída pero no vencida.