La primera relación sexual es siempre motivo de expectación en los y las adolescentes. Más de una noche ellos se han acostado y, sin poder dormir, divagan en su mente sobre la conveniencia de hacer o no el amor por primera vez, principalmente porque la naturaleza les empuja, tarde o temprano, a probar. Miles de preguntas divagan por la mente de ellos. Las chicas se preguntan: ¿Estoy en la edad indicada para hacerlo? ¿Qué debo hacer y cómo reaccionar en ese instante? ¿Me dolerá? ¿Qué dirán mis padres? ¿Y si me desarrollo muy rápido y se dan cuenta?. Y los chicos: ¿Cómo lo haré? ¿Qué hago para no embarazarla? ¿Dónde la llevo?
María Rivas de 24 años y estudiante de la UCA, recuerda que junto a su novio había planeado todo para esa ocasión. A solamente un año de noviazgo decidieron disfrutar de ese instante. Con un cúmulo de temores María accedió a la propuesta de su novio.
“Me dijo que íbamos a salir, que me pusiera bonita, que iríamos a cenar después de la universidad, porque estudiábamos juntos. Me dijo que era un lugar donde íbamos a estar solos, donde nadie nos molestara”, explica, y mientras ríe, dice que se dirigieron a un motel, pues ella ya suponía a lo que iba.
María asegura que ante muchos temores miles de preguntas flotaban en su mente. “Pensaba miles de cosas, menos en lo que quería hacer y, además, yo quería y no quería”, asegura. En ese vaivén de María, finalmente ambos se fundieron en un instante que jamás olvidará, pues solamente se da una vez en la vida.
Cuando no se está en edad
María tenía para entonces 19 años. Sin embargo, muchos adolescentes inician su primera relación desde muy temprana edad, la cual puede oscilar entre los 13 y 16 años. Según la doctora Lilliam Tórrez, especialista en Ginecología, esta edad es muy temprana para iniciar una relación sexual, pues en esa etapa la anatomía del joven no está completamente desarrollada, espacialmente en el caso de la mujer.
“Siendo una niña, no está suficientemente formada tanto fisiológica como anatómicamente y no tiene bien clara su responsabilidades y derechos; por lo tanto, en algunos casos, después de la primera relación sexual esta persona puede permitirse el lujo de tener varios compañeros sexuales y quizás muchachos que a esta edad no tienen la suficiente responsabilidad y que desconocen completamente los riesgos que conlleva el inicio de una actividad sexual”, afirmó la doctora.
Secuelas
Durante la primera vez no se disfruta placer debido al dolor que la misma causa. El inicio de una experiencia sexual muy tempranamente puede arrastrar serias secuelas a nivel orgánico, que según la especialista éstas pueden variar desde contraer una enfermedad venérea, un embarazo prematuro no deseado, un cáncer uterino… ¡Hasta contraer el SIDA! que finalmente les llevará a la muerte.
“Una menor de edad que experimenta relaciones sexuales está en predisposición al cambio del cuello uterino, que es uno de los cánceres que más frecuentemente se da en la mujer, porque esto hace que una capita que todavía no se ha desarrollado en el endocerviz entre en contacto con el semen del varón, considerado carcinogenético (productor de cáncer) y produzca en ella cáncer de cuello uterino”, valoró la especialista.
Para Tórrez, las adolescentes en esta edad no se sientan a pensar el riesgo que corren, pues ya sea la primera relación sexual o las posteriores pueden causar en ellas la peor experiencia de su vida, sin omitir los embarazos no deseados que a la larga terminan en un aborto que les puede llevar a la muerte, como el SIDA mismo.
La especialista aconseja que la edad mínima correcta para una primera relación sexual y el inicio mismo de una vida sexual activa es a los 18 años o mucho mejor a los 20, debido a que a esa edad los jóvenes ya se han desarrollado fisiológicamente y posiblemente psicológicamente, para asumir con responsabilidad una sexualidad sana y por último un embarazo no planificado.
En la Secundaria
Según el licenciado Silvio Lacayo, director de Educación Secundaria del Ministerio de Educación, la primera relación sexual de los jóvenes es experimentada durante la Secundaria, pues entre las edades de 13 y 16 años es que la mayoría de los jóvenes cursan sus estudios secundarios.
Así también recalcó que la mayor parte de los embarazos prematuros se da con mayor frecuencia en colegios públicos, debido a que la mayoría del estudiantado está compuesto por jovencitas que, en su mayoría, provienen de familias de bajo nivel económico y, por ende, un bajo nivel cultural y educativo.
Sin embargo, reiteró que los colegios privados no están exentos de experimentar casos de embarazo prematuro. “En estos centros privados se dan casos de esta naturaleza, sólo que en menor índice, seguramente porque hay un nivel de educación superior comparado con el de clases sociales más bajas”, aseguró.