Violencia acosa a indígenas

Procurador para la Defensa de los Derechos Indígenas pide protección para la población rural Rosario Mendoza Corea [email protected] Las denuncias recibidas en la Costa del Caribe por la Procuraduría Especial de la Defensa de los Derechos Humanos para los pueblos indígenas y comunidades étnicas, encabezada por el Reverendo Norman Bent, son en su mayoría referente […]

  • Procurador para la Defensa de los Derechos Indígenas pide protección para la población rural

Rosario Mendoza Corea [email protected]

Las denuncias recibidas en la Costa del Caribe por la Procuraduría Especial de la Defensa de los Derechos Humanos para los pueblos indígenas y comunidades étnicas, encabezada por el Reverendo Norman Bent, son en su mayoría referente a violaciones a derechos individuales y abuso sexual a mujeres y menores.

Las comunidades que registran mayor número de esa tipología de denuncias son tres: Ramaki, Wirinki y Monkey Point.

Las víctimas denunciantes coinciden en que los victimarios eran personas armadas y encapuchadas y de habla hispana sin el acento de la zona, por lo que consideran que no son originarios de la Costa Caribe.

“Se supone que una banda puede vivir en Bluefields y se moviliza por la zona y otra podría ser del lado de Chontales o Boaco, según la denuncia; las bandas se movilizan a las comunidades donde capturan familias y exigen drogas, armas y dinero en efectivo”, sostuvo Bent.

“Las bandas delincuenciales no andan consignas políticas, no hablan en nombre de ningún partido, ni se identifican con alguna fuerza armada regular”, aclaró.

ACOSO CONSTANTE

“Hay otra mujer a quien golpearon mucho y luego la echaron al mar para acosarla, a fin que dijera dónde tenía drogas, armas y dinero. También a uno de sus hijos de ocho años lo hundieron en el agua para arrancarle confesiones sobre esta especie, pero no dijo nada porque no sabía”, registra la denuncia.

Según el procurador especial de los indígenas, las comunidades viven con miedo y desconfianza porque no hay policías en la zona, ni autoridades, viven abandonados y piden a la Policía Nacional hacer algo por ellos.

“Nosotros interpretamos esto como un interés por acaparar tierras porque Chontales es la zona a través de la cual pasará el canal seco y una vez que empiece a trabajar, esas tierras tendrán un alto valor económico y es probable que terratenientes de sectores, estén mandando a sus campesinos para amedrentar a las comunidades para que abandonen el lugar”, apuntó.

Concluyó que el hecho que los secuestros no llevan consignas políticas, hace pensar en el narcotráfico como móvil para los crímenes, porque la droga tiene circulación significativa en esta región del país.  

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