- Barry Bonds ha impresionado
en sus 15 años de carrera profesional
Edgard Tijerino M. [email protected]
En la cima de la montaña de sus 37 años, justamente después de haber ingresado al Club de bateadores de 500 jonrones, cuando para muchos llega el momento de iniciar el descenso y hacerlo quizás en forma vertiginosa, Barry Bonds está tratando de conectar 50 jonrones por vez primera en su carrera de 15 años, registrar su décimo esfuerzo ofensivo con más de 100 remolques, meterse entre los robadores de 500 bases y empujar a los Gigantes a la Postemporada, etapa en la cual, el pitcheo enemigo ha sido para él, comida envenenada.
Bonds se ha caracterizado por no ser amable con el periodismo… Su molestia parece consecuencia de las constantes críticas recibidas por desvanecerse en los Play Offs, conectando sólo un jonrón en 27 juegos y viendo reducirse sus porcentajes a .201 puntos en Series por el banderín de división y .191 peleando el título de la Liga.
Uno lo ve moverse en el vestidor de los Gigantes después de levantarse de esa silla especial para amortiguar sus dolores en la espalda, y trata de tomar distancia con todos, de mirar hacia el techo o hacia el piso… Sabe, que cada vez que se convierte en factor favorable durante un juego, deberá atender a la prensa y da la impresión de sentirse perturbado… No es fácil acercarse a él. Es como si existiera una muralla imaginaria, inexpugnable, que impide sentir agrado en busca del cambio de impresiones… Un crucifijo cuelga de una de sus orejas y la brillantez de su mirada es agresiva, como la de un gladiador saltando a la arena para retar a la fiera.
Ciertamente, visto desde cualquier ángulo, siempre luce arrogante, pero como dice el Dr. Lawrence Peter, “a menudo, muy a menudo, la arrogancia camina de la mano con el esfuerzo por superarse y mantenerse en la cima”.
Mientras lo continuamos viendo avanzar por los senderos de la grandeza, como si el paso del tiempo no lo afectara, es natural preguntarse: ¿Qué más podes pretender Barry?, y la respuesta salta fácilmente a la vista: lo mismo que siempre soñó y nunca pudo alcanzar Ted Williams, brillar en una Serie Mundial.
MEJOR DE LA DECADA
Bonds debió de ser un ganador de la cifra sin precedentes de 4 títulos Mas Valiosos en la Liga Nacional, pero los escritores de béisbol se las arreglaron para sacarle del bolsillo la distinción en 1991, entregándosela al inspirador de los Bravos Terry Pendlenton… El artillero que fue Más Valioso con los Piratas en el 90, se despidió de Pittsburgh con otro JMV en el 92 y debutó con los Gigantes obteniendo un tercero en el 93… Más adelante, quedó segundo en la votación dos veces.
Naturalmente, fue el Pelotero de la década en los 90 y podría llegar a ser valorado como el mejor de los Gigantes desde la época de Willie Mays… Bonds acumula números monstruosos temporada tras temporada, como el porcentaje de .668 en slugging el año pasado, el más elevado de su carrera… Gana guantes de oro, prepara condiciones para provecho de sus compañeros, es incidente, juega duro, nunca se rinde y lo podemos identificar como un pelotero que todo manager quisiera tener en el line-up.
Bonds empujó 106 carreras de 761 disponibles según el informe de Stats Inc, en tanto Kent, quien le ganó la votación para Más Valioso del 2000, empujo 125 utilizando 1036 posibilidades, es decir con un inferior porcentaje de rendimiento.
Pueden preguntarle a cualquier pitcher o manager de la Liga a quien prefiere pitchearle, si a Bonds o Kent, a Bonds o Gwynn, a Bonds o Griffey.
¿Tendrá aliento para dos años más, 2002 y 2003?… Ese es el tiempo que necesita para entrar al Club de los 600 superando a Frank Robinson, Killebrew y Reggie… Será el único 500-500 de todos los tiempos, a menos que Alex Rodríguez, quien ha sido como Bonds un 40-40 en la relación robos-jonrones, tome riesgos con sus piernas durante el contrato de 10 años y pueda acercarse amenazante.
Bonds es un temperamental incurable afectado por las críticas, pero nadie puede hacer palidecer su grandeza… A una edad en la cual muchos pierden el ritmo, Barry busca su más impactante campaña, y ninguno de nosotros se sorprendería si lo consigue.
SIGAN SUS HUELLAS
Si Bonds conecta 113 hits, superará a Orlando Cepeda con el uniforme de los Gigantes… El boricua conectó 1286.
Necesita 29 robos para los 500… Como un natural bateador de extrabases y en vista de los riesgos que eso implica, se considera que hasta en el 2002 llegará a la cifra.
Él y su padre Bobby, han registrado cinco temporadas con 30 robos y 30 jonrones en un alarde de agresividad.
Su primer hit fue contra Rick Honeycutt de los Dodgers en 1986, justamente cuando David Green había salido de los Gigantes.
Firmó como Agente libre con los Gigantes el 8 de diciembre de 1992.
Un total de 24 veces ha conectado 4 hits en un juego, y entre sus jonrones, hay 8 con las bases llenas, y 8 contra Greg Maddux.