Hijalmar Padilla [email protected]
A siete meses de inaugurarse los VII Juegos Centroamericanos de Guatemala 2001, el deporte nicaragüense corre el riesgo de ser aislado.
El movimiento, que aparentemente cuenta con un gran número de federaciones que lo apoyan, más bien a deteriorado más la pobre imagen del deporte pinolero. El conflicto pica y se extiende mientras el tiempo pasa.
Durante una recién celebrada conferencia de prensa quedó demostrado que la mencionada rebelión carece de credibilidad tras la pobre asistencia de pocas representaciones de las federaciones, entre ellas muchas sin peso específico dentro del quehacer deportivo nacional.
El movimiento no parece tener ni pies ni cabeza, dejando a claro que la mayor parte de sus integrantes no tienen otra preocupación más que proyectarse personal y políticamente aumentando su ego.
“Quién liderea esto es un político quedando al descubierto sus intenciones personales. Alguien que fue incapaz de empujar una federación, en este caso la del motociclismo, cómo va hacer para mejorar la situación de otras disciplinas si ni pudo ni con la suya”, dijo Julio Rocha López, presidente del Comité Olímpico Nicaragüense, CON.
Muchos recuerdan el día que David Robleto Lang, en una pomposa conferencia de prensa, dio a conocer con lujos de detalles cómo llevaría el motociclismo, velocidad y motocross, a supuestos planos superiores.
Sin embargo, después de más de cuatro años, el avance ha sido invisible, con las competencias de velocidad desparecidas del espectro y con el motocross, reducido al esfuerzo familiar de Roberto Castillo, Alejandro Chamorro, Luis Daboud, Roberto Cardenal y Kitty Monterrey que lo han mantenido vivo por esfuerzo propio.
Robleto Lang puede ser un gran deportista, líder de los cafetaleros, reputado funcionario gubernamental, un político de futuro, pero no es un buen dirigente deportivo.
Al menos desde que asumió la presidencia de la Unión Nicaragüense de Motociclismo (UNIMOTO), no se ha visto progreso en un deporte que efectivamente hizo ruido en tiempos de Pedro Yokota, en velocidad, y de Alejandro Fiallos en Motocross.
“Lo que están buscando es que las principales organizaciones deportivas del mundo desconozcan al deporte nicaragüense y eso sí es grave”, advirtió Melecio Rivera, presidente de la Organización Deportiva Centroamericana, ORDECA.
“Yo no me opongo a dejar la silla presidencial del CON. Sin embargo, que las elecciones se hagan de la mejor manera legal. Primero que se ordenen las federaciones y después con todo en regla vamos a elecciones y que gane quien mejor convenga”, reafirmó Rocha López.
De momento de las 19 federaciones que forman el programa olímpico, 12 están reconocidas y siete se encuentran en proceso de ordenamiento.
Las reconocidas son: béisbol, boxeo, ciclismo, esgrima, fútbol, judo, lucha, natación, softbol, tenis, tenis de mesa y tiro deportivo.
En proceso de reordenamiento: atletismo, baloncesto, balonmano, pesas, tae kwon do, triatlón y voleibol.
De las nueve federaciones que no forman parte del Programa Olímpico, cinco están reconocidas y cuatro en proceso de ordenamiento o desconocimiento.
Reconocidas: ajedrez, billar, físico culturismo, karate do y deportiva universitaria.
En proceso; boliche, caza y pesca, deportiva de la Policía y Motociclismo, de la que increíblemente no existen registros en el CON.