- Doña Aminta Muñoz González llora al recordar el robo de bebé, cuando ella era una adolescente de 17 años
Wilmer Mercado G./Especial para LA [email protected]
Hace 32 años la señora Aminta Muñoz González tuvo a una niña a quien pensaba llamar “Guadalupe de Jesús”, sin embargo a los dos meses de nacida, le fue arrebatada de su lecho en el Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Granada, ahora con 49 años de edad, no desvanece sus ansias de encontrarla para abrazarla, besarla y decirle cuanto la quiere y ha extrañado.
El drama de la señora Muñoz González empezó cuando tenía 16 años. Ella vivía en casa de su madre en la ciudad de Rivas, lugar donde nació y se crió, pero su progenitora supuestamente empezó a maltratarla desde muy temprana edad, a tal punto que la corrió de su casa y tuvo que ir a pedir posada donde unos tíos en la ciudad de Granada, reveló doña Aminta.
Pero se lamenta de que la calamidad la perseguía, porque al poco tiempo de llegar a la casa de su tío, él murió, entonces su tía política la echó de la casa.
El día que fue echada a la calle, abordó un bus hacia Managua y ahí conoció a un cobrador quien le ofreció conseguirle trabajo de mesera en un bar de La Gran Sultana, llamado “Tronco Bar”, empleo que aceptó porque no tenía otra opción.
Añadió que “al inicio todo iba bien, pero al tiempo empecé un nuevo calvario porque los dueños de este local también empezaron a maltratarme”.
En esos aciagos días conoció a un joven “de quien me enamoré locamente y así procreé a mi hija, sin sospechar que la perdería porque me la arrebatarían al poco tiempo de haberla dado a luz” se lamentó, al tiempo que se le humedecieron los ojos, queriendo contener el llanto.
Enfatizó que la niña le fue robada por una mujer de ese mismo bar donde ella trabajaba y que desde entonces su vida ha sido un tormento, sin saber que pasó con su pequeña hija.
Sin embargo, Muñoz González continuó trabajando en ese bar, pero al pasar el tiempo con ayuda de una amiga se fue de ahí y se dirigió a Managua donde reside desde entonces, sin haber sabido nada jamás de su hija.
“Puede que mi hija esté en Masaya donde vive la señora que me despojó de ella y pido ayuda para poder conocerla. Como madre siento que está viva y cualquier información pueden hacerla llegar a mi casa de habitación, ubicada de la primera entrada de Las Colinas dos cuadras al sur, una arriba y media al lago”, puntualizó.
Afirmó que desde entonces hizo la denuncia en la Policía y nunca le ayudaron a encontrar a su hija, y en los últimos años ha acudido a la Policía Nacional, pero tampoco la han ayudado en la búsqueda.