- Una potente derecha de Rahman acabó con el reinado del británico Lewis en apenas cinco asaltos
Robert Millward (AP)
SUDAFRICA.- El estadounidense Hasim Rahman derribó anoche a Lennox Lewis con un impresionante derechazo cerca del final del quinto asalto para arrebatarle las coronas de los pesados del Consejo Mundial (CMB) y de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en una de las más grandes sorpresas en la historia del boxeo.
Rahman, un púgil de 28 años, oriundo de Baltimore, persiguió al campeón por todo el cuadrilátero, y cuando Lewis le sonreía, le soltó un potente cruzado de derecha que alcanzó en la mandíbula al Lewis y lo envió trastabillando hasta la lona.
Rahman bailaba por el cuadrilátero antes que el árbitro belga Dal Vander Wiele ya llevaba la mitad de la cuenta de protección.
Lewis fue incapaz de reincorporarse, y a los 2:32 minutos del quinto asalto, el mundo del pugilismo conoció a un nuevo e inesperado monarca de los pesados.
Las señales de que una sorpresa estaba escrita se dio desde el principio cuando Rahman (35-2) conectó a Lewis la mandíbula en el segundo asalto.
Lewis parecía dispuesto a ignorar su jab izquierdo y se concentró más en lanzar potentes golpes de derecha. “El ganó con un maravilloso derechazo. Caí y ya no pude levantarme antes del conteo, y por ello se llevó la pelea”, explicó Lewis.
El ex – monarca, de 35 años de edad, disputaba su pelea número 15 de campeonato mundial y se encontraba invicto en más de 6 años y medio desde que fue noqueado en dos asaltos por Oliver McCall en Londres el 24 de septiembre de 1994, cuando un derechazo también lo puso fuera de combate.
El monarca enfrentó en dos ocasiones a Evander Holyfield, y obtuvo un empate y una victoria por decisión, y esperaba tener una pelea con Mike Tyson, por 100 millones de dólares.
Esa pelea había sido puesta en suspenso debido a un enfrentamiento con los contratos de los púgiles con la televisión. Lewis tiene contrato con HBO y Tyson con Showtime, y ahora probablemente nunca ocurrirá después de esta sorprendente derrota del británico.
“No habrá pelea Lewis-Tyson, no habrá pelea Lewis-Tyson”, gritaba Rahman en el cuadrilátero después del combate.
Lewis llegó a la pelea más pesado que nunca, al detener la balanza en 115 kilos, siete más que su retador, que es 7,5 centímetros más bajo de estatura y 22,5 centímetros menor en alcance.
Mientras Rahman se tomó casi un mes en Sudáfrica para aclimatarse para esta pelea de campeonato, Lewis estuvo en ese país casi medio tiempo, después de ocupar parte de ese período para filmar la nueva versión de “Ocean Eleven”, con Julia Roberts, George Clooney y Brad Pitt.
“Voy a regresar. No hay manera de que me vuelva a derrotar”, aseguró Lewis, quien tiene una cláusula de revancha en su contrato.