Estimada Psicóloga: Tengo una gran duda, creo que estoy enamorada de un muchacho al cual conocí hace poco tiempo por teléfono, al inicio sólo era amistad, pero al poco tiempo, sin conocerlo en persona, me comenzó a gustar (él es de otra ciudad no muy lejana a la mía).
Me decidí ir a su ciudad y nos conocimos, él al inicio cuando hablábamos por teléfono me decía que le gustaba mi forma de ser y que creía que se había enamorado de mí, pero después de conocernos personalmente se alejó de mí, no sé qué fue lo que pasó.
Él no tiene novia, para que eso fuera el motivo de la separación, me gustaría acercarme pero no sé cómo, por favor necesito un consejo.
Respuesta: Las relaciones que establecen los seres humanos son en ocasiones complejas y muy difíciles de comprender y manejar, aparecen en éstas diferencias que se ven más marcadas en la convivencia y el intercambio. Conocerse mejor implica para algunas aceptarse y para otros rechazo, ya que a veces esa persona no llena nuestras expectativas ni nuestras necesidades.
El teléfono sólo fue entre ustedes un medio para que echaran a andar sus fantasías, deseos e ilusiones, pero debes tener claro que no siempre la fantasía concuerda con la realidad.
Date la posibilidad de intercambiar con él: (además de lo que te menciono arriba) conceptos, metas, proyectos, aspiraciones, etc. Descubrí cómo se siente, qué desea de la vida, qué piensa de la relación de pareja, porque a lo mejor para él no es ese su proyecto más importante. Pídele que sean amigos, que se descubran juntos, que compartan experiencias y vivencias, que te darán pautas a vos para querer lo que conoces y no para desear lo que aún no es.
Dale a tu vida la seguridad de tener algo que es tuyo, pisar sobre lo seguro para que no recibas más decepciones y desilusiones que gratificaciones y ganancias. Recuerda que el amor no es sinónimo de sufrimiento ni de dolor. Vos misma le das el peso y el valor a lo que vas viviendo y sintiendo.
No te apresures con él, date tiempo, no lo conviertas en el centro y el todo de tu vida, sé realista: ¿Cuánto tenés para arriesgarte?, ¿con cuánto contás para ilusionarte?.
En el afán de descubrirlo, no descuides tus otras actividades, ni tus otras relaciones, porque eso es lo que te va a ayudar a mantener en equilibrio tu vida.
En el intercambio con él, te vas a ir dando cuenta si él era lo que vos esperabas y viceversa, entonces ambos estarán en la libertad de decidir si asumen la responsabilidad que implica una relación, continúan siendo amigos o cada quien elige su rumbo.