Tito Rondó[email protected]
Hoy empezamos una serie de columnas interactivas que serán por pura diversión.
Se trata de escoger un “All Star”, pero sin estadísticas ni pleitos entre generaciones. Sencillamente yo pondré en cada equipo a los jugadores que me diviertan.
La columna es interactiva porque si ustedes no están de acuerdo, o si creen que deben añadirle a la lista y recordar a más jugadores favoritos, pues me escriben o llaman o computadorean o lo que sea y les prometo que sus sugerencias serán publicadas.
He aquí mi Bóer
Primera base: Nemesio Porras. No se puede discutir que es el mejor inicialista que han tenido los Indios, aunque le gana apuradamente a Calixto Vargas. El Grandes Ligas cubano Leo Posada, tío del cátcher de los Yanquis Jorge, que principalmente era jardinero, fue inicialista del Bóer en la Profesional. Otro primera inolvidable es Wilfredo “La Torre” Arcia, así como el primer gran primera de los Indios, desde el primer campeonato nacional en 1915, Domingo Silva.
La segunda almohadilla del Bóer estará siempre cubierta en mis recuerdos por el pequeño pero pimentoso Jorge Wehmeyer, el primer jugador de cuadro nica que escaló posiciones en el Béisbol Organizado. Su sucesor en la Profesional fue Denis Morales, uno de los pocos nicas que jugó prácticamente durante toda la liga. En las primeras dos décadas de los campeonatos, el inolvidable intermedista de los Indios fue José María Mayorga “Chema Cabulla”.
El short, y el único pelotero que compite con Nemesio en calidad y carisma, es “el Rey del Hit”, Paco Soriano, considerado por algunos veteranos como mejor que Rigo Mena, cosa que yo dudo… Antes, el primer campocortista estrella de los Indios lo fue Jorge Leiva, y después Vicentón Morales. Más modernamente, el gran Napoleón “Arena Blanca” Romero…
En la Profesional imposible olvidar a Ronnie Hansen, quien según confesó aprendió a batear en el Bóer, lo que le valió estabilizarse en los Orioles de Baltimore. Tampoco a David Cuarezma.
Más modernamente está Roberto Espino. “El Bobby” brilló con su bate, y Cleveland lo quiso firmar. Ronald Tiffer después.
Las terceras que más han dado que hablar en las últimas décadas han sido Wayne Taylor, de los Búfalos (se escribe correctamente Tayler, pero nadie lo hace), y en la profesional George Scott, inicialista en las Mayores, y Doug “El Gallo Rojo” Rader, quien se casó aquí.
En los jardines recordamos de los primeros tiempos Manuel de Trinidad “Quinizú” y al veloz Emilio Olivares, luego a Telémaco García “Caytillo”. Julio “Bicicleta” Torres se destacó en los cincuenta.
En la Profesional recordamos a Victorino Castro, a Luis Argüello, a Lou Jackson, tragos y todo. Después a Julito Cuarezma, Calín Rosales, José Ramón Vega “Pecsi”. En los ochenta a Eustace Martin, y ahora a Ramón Padilla, Sandy Moreno y Freddy García.
De los receptores y los lanzadores nos ocuparemos en una próxima columna.