Zaqueo

Emilio [email protected] Después de leer el punto de vista de Freddy Potoy (“El Rabí y Zaqueo”, LP, miércoles 4 de abril) siento que entre más pretendamos aplicar el Evangelio a nuestra vida cotidiana, más nos confundimos. Cuando quiere aplicar la enseñanza de que “el que se encuentre libre de pecado, que lance la primera piedra” […]

Emilio [email protected]

Después de leer el punto de vista de Freddy Potoy (“El Rabí y Zaqueo”, LP, miércoles 4 de abril) siento que entre más pretendamos aplicar el Evangelio a nuestra vida cotidiana, más nos confundimos.

Cuando quiere aplicar la enseñanza de que “el que se encuentre libre de pecado, que lance la primera piedra” al caso de la corrupción, se deberá tomar “libre de pecado” como “libre de pecado de corrupcion” o “libre de pecado en general”. ¿Estamos acaso libres de pecado en cuanto a evasión de impuestos, defraudación al prójimo (como Zaqueo), adulterio real o virtual, lujuria o cualquiera de los otros seis pecados capitales?

Existe otro pasaje en el Evangelio que narra cuando una mujer bañó al Maestro de perfumes y aceites y luego con su cabellera le secó y Judas le reclamó porque el costo del perfume y el aceite podría repartirse entre los pobres y el Señor le reprendió diciendo: “A los pobres siempre los tendréis”.

Tal vez, hubiera sido más prudente aplicar en este caso específico: “aquel que tenga la mejor puntería, que lance la primera piedra”.  

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