- Los contactos se han intensificado en las últimas horas
- Nota de pesar de Washington afloja tirantez
Philippe Debeusscher (AFP)
WASHINGTON.- Estados Unidos y China intensifican sus contactos, aparentemente dispuestos a no envenenar más la crisis del avión espía estadounidense, pero si Washington -que expresó su “pesar” por el incidente- se muestra deseoso de ponerle fin, Pekín no parece tener prisa.
“Alcanzamos una base diplomática sobre la que se producen intensos intercambios”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
Interrogado sobre la eventual existencia de progresos, se contentó con repetir que “los dos gobiernos mantienen ahora intercambios intensos”.
El secretario de Estado, Colin Powell, también indicó el jueves que Washington “trabaja duro” para resolver el conflicto sobre el avión espía con China y que están pasando “muchas cosas”.
TIENEN QUE EXCUSARSE
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Sun Yuxi, había calificado el jueves de “un paso en la dirección correcta” las expresiones de “pesar” de Powell de la víspera, por la desaparición del piloto chino, cuyo aparato chocó contra el avión espía atiborrado de equipos de inteligencia, que debió hacer un aterrizaje de emergencia en la Isla de Hainan (sur de China).
El portavoz chino reafirmó, sin embargo, que Estados Unidos debía reconocer su responsabilidad y “presentar sus excusas”, indicando así que Pekín no está tan apurado como Washington en dar pronto fin a la crisis.
China quiere también que Estados Unidos abandone los vuelos de espionaje estadounidenses frente a sus costas, una exigencia que Washington rechazó alegando que esos vuelos se desarrollan en el espacio aéreo internacional.
Hasta el momento China se negó a atender la demanda estadounidense de repatriar a los 24 miembros de la tripulación y devolver el aparato, que especialistas chinos habrían ya examinado de arriba a abajo, llegando incluso a desmontar algunos instrumentos secretos. Los tripulantes mantuvieron una reunión con diplomáticos estadounidenses el martes pasado, en presencia de militares chinos.
MUCHO TRABAJO
Fleischer subrayó, sin embargo, que se produjeron numerosos contactos entre ambos países en la noche del miércoles al jueves, que continuaron luego en la mañana.
El Embajador de China en Estados Unidos, Yang Jiechi, se reunió en la mañana del jueves con el Secretario de Estado Adjunto, Richard Armitage, en su tercera reunión en tres días con altos funcionarios de Estado, pero no realizó declaraciones.
En la noche del miércoles, Powell remitió una carta al diplomático chino, dirigida al viceprimer ministro Qian Qichen, para reafirmar el pesar estadounidense por la muerte del piloto chino y el deseo de Washington de poner fin a esta crisis.
Por el lado estadounidense no surgen demasiados detalles sobre los contactos en curso. Fleischer se limitó a señalar que el objetivo de los mismos es lograr que se autoricen nuevas visitas a la tripulación y su rápida repatriación, así como la restitución del avión.
El portavoz agregó que el Presidente George W. Bush no decidió aún contactar directamente por teléfono al Presidente chino Jiang Zemin -que se encuentra actualmente en gira por Latinoamérica- y que no escuchó decir al mandatario que considere enviar a Pekín a un emisario de alto rango.
¿SIN PROGRESO?
La Casa Blanca informó que los contactos entre Estados Unidos y China se intensificaron sensiblemente la noche del miércoles al jueves, en un intento por encontrar una solución al caso del avión espía estadounidense, retenido al igual que su tripulación en China desde el domingo, sin mencionar, sin embargo, si se registraron progresos.