En días recientes leía en LA PRENSA una corta crónica que me llamó la atención, que decía que al Dr. José Pasos Marciaq no le importaba que le negaran la visa norteamericana, ya que él sólo pasaría de tránsito por U.S.A. a una conferencia de contralores en Europa —y sigue la crónica—, “que si le negaban la visa porque vive en una casa confiscada, ésta le fue otorgada por una ley (me imagino por las mentadas leyes de carreras de febrero a abril de 1990). ¡Habrase visto!, que uno de los contralores colegiados, se exprese en público con tanta desfachatez
Zoila Navarro F.