Empleadas de Enel se declaran inocentes

Jorge Loáisiga Mayorga [email protected] Martha Sevilla Chavarría y Zenobia González Silva, trabajadoras de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) que resultaron con presunción de responsabilidad penal, según resolución de la Contraloría, por el supuesto hecho de haber causado perjuicio económico al Estado hasta por más de medio millón córdobas, se declararon inocentes de los cargos […]

Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]

Martha Sevilla Chavarría y Zenobia González Silva, trabajadoras de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) que resultaron con presunción de responsabilidad penal, según resolución de la Contraloría, por el supuesto hecho de haber causado perjuicio económico al Estado hasta por más de medio millón córdobas, se declararon inocentes de los cargos que se les imputan.

Una auditoría de la Contraloría determinó que a través de las claves de estas empleadas y otros empleados fueron canceladas las facturas hasta por la suma de 504,644 córdobas, sin que ese dinero haya sido recibido en las cajas de Enel.

“Estamos siendo las chivos expiatorias de este caso. Nos quieren condenar a nosotras para tapar una red de peces gordos. Nosotras vamos a limpiar nuestros nombres”, coincidieron en afirmar las mujeres.

ESTAN TAPANDO ALGO GRANDE

“Ellos están tapando algo grande. Aquí seguro hay cosas escondidas porque hay gente importante a la que se le limpió las cuentas”, señalaron las indiciadas.

Explicaron que ellas fueron requeridas por Enel Central en mayo de 1999 para trabajar en la limpieza de errores del sistema computarizado de cobro de Enel y fue allí donde Julio Rocha les asignó las claves MARSEV a Sevilla y ZANGON a González, claves que luego fueron utilizadas para cancelar facturas sin que se recibiera pago de las mismas.

Específicamente en el caso de Sevilla utilizaron la clave de ella para cancelar, sin pagar, 35 facturas, mientras en el caso de González se le imputa el hecho de haber cancelado cinco facturas.

“El responsable de esto es don Julio Rocha porque él debió haber cancelado las claves que se nos habían asignado desde el momento que nosotras abandonamos la sede central. Si aquí hubo negligencia la cometió el ingeniero Rocha, el deber de él era quitar las claves”, expresó González.

Mientras Sevilla dijo que otra persona que tiene responsabilidad en este caso es Reynerio Praxedes Castillo Céspedes, quien trabajaba actualizando datos de clientes especiales (empresas, industrias, restaurantes, etc.) en el centro técnico, un área extremadamente restringida de ENEL y que también resultó con presunción de responsabilidad penal, pero ya no trabaja en Enel y se presume salió del país.  

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