En la fotografía, el productor, Humberto Mendieta propietario de la finca El Pitahayal, señala parte de la técnica de poda aplicada en sus cultivos.

Poda en la pitahaya eleva su producción

Este cultivo se ha venido sembrando desde hace muchos años Lucía Vargas C./[email protected] CARAZO.- La implementación de la poda en las plantaciones de pitahaya incrementa la producción del cultivo, según los estudios técnicos realizados por expertos. Sin embargo en Nicaragua esta práctica es poco ejercitada entre los productores. Recientemente 25 productores participaron en un día […]

  • Este cultivo se ha venido sembrando desde hace muchos años

Lucía Vargas C./[email protected]

CARAZO.- La implementación de la poda en las plantaciones de pitahaya incrementa la producción del cultivo, según los estudios técnicos realizados por expertos. Sin embargo en Nicaragua esta práctica es poco ejercitada entre los productores.

Recientemente 25 productores participaron en un día de campo organizado por el Proyecto de Fortalecimiento de la Vigilancia Fitosanitaria en Cultivos de Exportación no Tradicionales (Vifinex). La actividad se llevó a cabo con el fin de sensibilizar al sector para que ponga en práctica la técnica de la poda en el cultivo de la pitahaya. El día de campo se realizó en la Finca El Pitahayal ubicada en El Crucero.

La técnica de la poda en la pitahaya no es más que cortar las “vainas” improductivas de la planta. Estas son aquellas ramas que normalmente no reciben suficiente sol y que se encuentran en la parte baja de la planta. La poda se realiza antes que la planta empiece a florecer.

La “vaina” es un tallo modificado (que no es normal), estos tallos tienen espinas a las que se les llama hojas modificadas, que es donde nacen las flores, las que luego se convertirán en frutos. Pero para que florezcan necesitan bastante sol.

Los técnicos recomiendan en los meses de febrero y marzo aplicar la poda en las vainas, para esperar el tiempo de cosecha en el mes de julio. El Proyecto Vifinex, impulsó esta actividad precisamente en una finca demostrativa.

TECNICA RESULTA COSTOSA

Alina Marenco, Coordinadora Nacional de Vifinex, explicó que en las plantaciones de pitahaya no se pone en práctica la poda por los altos costos en que incurre el productor al aplicarla. Señaló que el uso de la técnica tiene un valor de 30 córdobas por planta como mínimo. Gastos que para muchos que cultivan esta fruta no son considerados rentables.

Por su parte Humberto Mendieta, propietario de la finca El Pitahayal, catalogó de exitosa su nueva experiencia, con la implementación de poda en 1.05 hectárea que posee de la variedad lisa. Pues luego de haber limpiado el cultivo, las plantas empezaron a florecer.

Mendieta dijo a los asistentes que no es necesario dejar crecer la planta porque las vainas de abajo se vuelven improductivas al no recibir el sol, lo que las expone a la formación de bacterias. Señaló que la edad de la planta y la extensión de El Pitahayal inciden en los costos reales de la poda, pero al final se ven los “exitosos” resultados.

Según Marenco, la planta después de unos dos años empieza a producir aunque su rendimiento sea bajo. Su producción es buena hasta los 10 años aproximadamente y después comienza a disminuir. “Entonces cuando pasa esto es aconsejable renovar”, indica.

Aseguró que los productores conocen la efectividad de la técnica, aunque por limitaciones y temor a endeudarse no la han aplicado en sus terrenos.

EXISTEN TRES TIPOS DE PODA

Hay tres tipos de poda, la de formación, la entresaca y la sanitaria.

La primera es la que se aplica a la planta cuando se establece la plantación. Esta se da preferiblemente en el crecimiento de la planta.

La segunda es la poda de entresaca. Aquí ya la planta está produciendo y es cuando se comienzan a eliminar las vainas improductivas. Es decir aquéllas que no van a dar ningún fruto.

El tercer tipo de poda es la de sanidad, ésta es la que elimina las vainas afectadas por enfermedades o por ataques de insectos.

Las vainas son estructuras triangulares que rodean al tallo leñoso. Son carnosas y su tamaño y color han servido para identificar las variedades. Poseen tres caras o aristas simétricas, una de las cuales es plana y las restantes son angulares.

El fruto es una baya de color rojo púrpura, con gran cantidad de semillas.

En el caso de Nicaragua el consumo de la pitahaya es algo tradicional pero existe fundamentalmente entre los departamentos de Carazo, Masaya, Nandaime, Nueva Segovia y Rivas.

Normalmente la pitahaya se radica en árboles grandes o dentro de plantaciones frutícolas, cafetales o zonas montañosas completamente silvestres.

Según un estudio realizado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) en 1994 en la Meseta de los Pueblos, indica que las primeras experiencias en el cultivo de pitahaya en esta zona se inicia en la década de los años 70.

VARIEDAD RESISTENTE

En Carazo se cultivan las variedades lisa, rosa y orejona; aunque existe otra llamada cebra que no es muy común, aseguró Alina Marenco, quien a la vez explicó que para los productores es más rentable cultivar la variedad lisa, por ser más resistente al momento de exportarla ya que mantiene la piel con buena presentación.  

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