- Padre solicita ayuda para salvar a su hijo de padecimiento que le impide respirar con normalidad
Maricely Linarte/[email protected]
LEON.- Continuas visitas a centros médicos, prohibidos juegos y alimentos ácidos debido a una enfermedad que lo agobia, hacen que Katiel Alexander García Torres, de cinco años, tenga una infancia desdichada.
“Desde hace dos años y medio, nos dimos cuenta que su mandíbula no crecía normal, que un lado era más largo que el otro y empezamos a buscar a los doctores”, dijo el padre del menor, Jorge Luis García, de 30 años.
En un inicio, según el progenitor, el niño no respiraba normal, sino que lo hacía por medio de la boca; ante este problema los médicos del centro de Malpaisillo le recetaron medicamento contra la gripe.
Con el tiempo, afirma García, la familia descubrió que el pequeño Katiel, no tenía la úvula o campanilla y presentaba una asimetría facial.
“Del centro médico de Malpaisillo lo trasladaron al Hospital de León, donde lo observó el otorrinolaringólogo José Falcón, quien intentó operarlo en diciembre del año pasado para sacarle las amígdalas, pero como la boca es muy pequeña, me dijeron que no pudieron entubarlo”, dijo Jorge García.
Al no tener respuesta positiva en el Hospital de León, el señor García viajó hasta Chichigalpa para que atendiera a su hijo una brigada de norteamericanos que visitó la ciudad en febrero de este año, pero le dijeron que no andaban especialistas en esa área y que se dirigiera a la clínica odontológica de la Universidad de León.
La travesía continuó posteriormente en la clínica odontológica el “Ayapal”, de la Universidad Nacional Autónoma de León, donde le sacaron unas radiografías y es atendido por el maxilofacial, Rodolfo Lugo.
LA PRENSA, consultó a Lugo vía telefónica quien se limitó a contestar que sólo observando personalmente al paciente podría argumentar.
“Hasta el momento ninguno de los doctores ha logrado explicarme qué enfermedad es la que tiene, lo último que me dijeron es que van a estudiar el caso, no hay progreso y sólo gastos para viajar hasta León”, dijo el padre angustiado.
SOLICITAN AYUDA
Los padres de Katiel Alexander se ganan la vida con la venta de refrescos naturales en el empalme de El Sauce, a 30 kilómetros de Malpaisillo, tienen cinco hijos y su pobreza les impide tener mejores condiciones de vida.
“A veces nos llevamos a Katiel para cuidarlo más de cerca, porque aquí puede mojarse o comer frutas ácidas que le cierran más la garganta. Solicito a cualquier persona de buena voluntad o alguna institución, que nos ayude para salvar a mi hijo de esa enfermedad, ya no sé adónde ir para que lo vean y tampoco tengo mucho dinero para movilizarme”, manifestó García.
Por su parte, Marcia Guardado, abuela de Katiel, declaró que cada día que pasa el menor empeora, ronquidos más fuertes, resequedad en su boca, inflamación en el rostro, dolor de oídos y riesgo de asfixia, “la mandíbula es pequeña, entonces las amígdalas empujan la lengua hacia arriba y ésta tapa el conducto del aire”, explicó Guardado, quien agregó que para limpiar un poco las vías respiratorias de Katiel, le suministran cada ocho horas el medicamento “Ibuntol”.