Conozco el problema de la caficultura desde mi infancia y sé perfectamente que el cafetalero siempre ha sido una víctima de las instituciones crediticias y de todas las casas exportadoras de café.
Lamento profundamente la crisis económica que pasa este gremio y que lo sufren tremendamente los departamentos del norte de Nicaragua, ya que este rubro cafetalero es el promotor del desarrollo económico de nuestra región y el que rige la economía en todos los aspectos y en todos los ámbitos de nuestra vida social.
Reconozco que la baja de los precios en el mercado internacional, combinado esto con los elevados costos de los derivados del petróleo, más los elevados costos de los insumos, sumados los costos de financiamiento y tomando en cuenta los malos tratos que reciben de las comercializadoras, los conduce prácticamente a la quiebra total.
Sería alarmante para nosotros un ejército de desocupados en nuestro territorio que nadie podría resolverles sus mínimas posibilidades de sobrevivencia y correríamos el riesgo de tener un bandolerismo incontrolable, donde muchos agricultores tendrían que abandonar sus propiedades y volveríamos a la ley de la selva como en los años ochenta y comienzos de los noventa.
Me da mucha pena pensar que siendo un gremio tan pujante en nuestra vida diaria haya caído en la indigencia y no me gustaría para nada que sean víctimas de soluciones politiqueras que les resuelvan a corto plazo algo que tiene décadas de oscurantismo y que ha llegado el momento de resolverlo con la seriedad y la formalidad que el caso amerita, el café siempre ha sido el rubro que ha generado más divisas a Nicaragua y es el orgullo de nuestra nación y no se le debe de poner parche a algo que necesita una valoración total y poder darles esperanzas y optimismo a más de 500,000 personas que el Norte de alguna manera hemos vivido de esta divisa que ha aportado mucho al desarrollo de nuestra nación.
Insto al gobierno y a los organismos internacionales que están buscando la forma de sacarnos de la pobreza que le den todo su respaldo a nuestros cafetaleros con un enfoque a largo plazo, por lo menos a 10 años que le devuelvan a ellos la esperanza de una vida mejor, trabajando como decía Jorge Salazar, para producir divisas para nuestro país.
Thomas Salomón Ríos Escobar
Matagalpa, Teléfono 612-3063